<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269</id><updated>2011-04-21T19:43:55.958-03:00</updated><title type='text'>Un Chabón Normal</title><subtitle type='html'>No es la vida de nadie. Es ficción.
Ni cuento largo ni novela. O los dos.
La frecuencia: cuando se me dé la gana.
La cantidad de capítulos: indefinida
El estilo: Lo que salga.
Cualquier similitud con la vida real es pura coincidencia... O no.

-INDISPENSABLE LEER EN ORDEN LOS CAPITULOS-

En "ANTERIORES" encontrarán los capítulos desde el principio.
</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://unchabon.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>104</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-90602412</id><published>2003-03-12T16:26:00.000-03:00</published><updated>2003-03-12T16:26:13.436-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>GRACIAS A TODOS LOS QUE LEYERON LA PRIMERA PARTE!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EN POCOS DÍAS COMIENZA LA SEGUNDA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;GRACIAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-90602412?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/90602412'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/90602412'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2003_03_09_archive.html#90602412' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-87137293</id><published>2003-01-08T21:11:00.000-03:00</published><updated>2003-01-08T21:11:25.470-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>UN CHABON NORMAL&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PRIMERA PARTE CAPÍTULOS 1 A 100&lt;br /&gt;EN&lt;br /&gt;WWW.UNCHABON.TK&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-87137293?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/87137293'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/87137293'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2003_01_05_archive.html#87137293' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-87137260</id><published>2003-01-08T21:10:00.000-03:00</published><updated>2003-01-08T21:10:24.513-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Fin de la primera parte&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un Chabón Normal regresará pronto....&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-87137260?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/87137260'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/87137260'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2003_01_05_archive.html#87137260' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-87137153</id><published>2003-01-08T21:07:00.000-03:00</published><updated>2003-01-08T21:07:31.370-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*C*&lt;br /&gt;	Más que un desayuno, me había preparado un mini-almuerzo. Dijo que era su regalo de despedida. El primero de los dos que pensaba hacerme. Sandwichitos de jamón crudo con papas fritas, unos tostados de jamón y queso, una tortilla de huevos con panceta, jugo de naranja. &lt;br /&gt;Comimos con la tele prendida, MTV, de fondo. Hablamos de cualquier cosa menos de nosotros, de lo que había pasado la noche anterior, de nuestro futuro. Cuando terminamos le agradecí por la comida y nos fuimos para mi departamento en el auto del padre de Luciana. Me explicó que esa mañana, mientras yo todavía dormía, además de pasar por el mini-súper, se dio una vuelta por la casa de su viejo para ver como estaba y, ya que no lo iba a usar porque debía hacer reposo, le pidió prestado el Laguna –azul, modelo 2001-. Me dijo que el segundo regalo tenía que ver con el auto, pero que todavía no me iba a decir. Lo que sí me dijo fue que, sí o sí, me llevaba a Ezeiza. Aún quedaba casi medio día para irme. En algún momento tendríamos que hablar. Alguno de los dos tendría que animarse a sacar el tema.&lt;br /&gt;Al llegar a mi depto nos encontramos con mi primo y su novia todavía acostados. No quise levantarlos y recogí mis cosas en el más cuidadoso silencio. Inútil. Justo cuando me estaba yendo sonó el teléfono. Atendí lo más rápido posible pero un solo ring bastó para que Fede y su novia se despierten. Era Natalia que llamaba para despedirse. Hablamos sólo dos minutos y le corté con la falsa excusa de que todavía me quedaban cosas por preparar. Sin despabilarse del todo, los chicos nos propusieron ir a comer y, ante la noticia que eran las dos y media de la tarde y que nosotros ya habíamos almorzado, se conformaron con que nos quedásemos un rato a tomar unos mates. &lt;br /&gt;	Nos despedimos de mi primo y su novia y dejamos el depto a eso de las cinco de la tarde. Cargamos las cosas en el Laguna y nos fuimos a dar unas vueltas por la ciudad. El segundo regalo de Luciana consistía en sacarnos fotos en diferentes lugares típicos de Buenos Aires. Mucho no me gustó la idea pero no me quedó más que acceder al pedido. Estuvimos por La Boca, en Caminito, San Telmo, Puerto Madero, Plaza de Mayo. Nos sacamos fotos con el Cabildo, la Casa Rosada, el Obelisco y el Teatro Colón de fondo. Estuvimos en Recoleta, el puente de la Facultad de Derecho, Bellas Artes, la Biblioteca Nacional. Después por Retiro, Plaza San Martín, Florida, Palermo, Costanera y de ahí, cuando comenzaba a anochecer y antes de salir para Ezeiza, dimos una vuelta arriba del auto por Corrientes, Callao, Santa Fe y por nuestros barrios. Me quedó muy claro que Luciana no quería que me olvide ni de ella ni de la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;	Llegamos al aeropuerto sin haber hablado de lo que había pasado la noche anterior. Hice el check-in muy rápido, había poca gente, despaché la mochila y fuimos hacía el hall del preembarque. Era temprano, todavía faltaba casi una hora para la hora fijada para el despegue. Sin embargo yo ya quería estar arriba del avión. Nos saludamos con un abrazo interminable. Ninguno de los dos lloró. Fui yo quien decidió cuándo dar por acabada la despidida. Le di un beso en la mejilla y me fui separando lentamente.  &lt;br /&gt;-Nos estamos viendo-, dije mientras me alejaba de ella.&lt;br /&gt;-Cuidáte-, respondió. -Y escribí seguido, ¿ok? Te quiero mucho.&lt;br /&gt;-Yo también.&lt;br /&gt;Y me di vuelta. Caminé sin mirar atrás -con la laptop colgada del hombro, bajo mi brazo derecho, y los documentos en mi mano izquierda- hacia la puerta de preembarque, le mostré el pasaje y mi pasaporte al empleado de seguridad, pasé y me dirigí hacía el detector de metales. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminaba por la manga hacia el avión cuando comencé a hacerme las mismas preguntas que me había hecho esa mañana después de haber pasado la noche con Luciana y no me había animado a hacerlas en voz alta. ¿Lo que había pasado esa noche, cambiaba algo? ¿Significó algo? ¿Qué? ¿Qué nos pasaba? ¿Teníamos ganas de volver?... Preguntas que ya en ese momento no tenía sentido hacerlas ni responderlas. ¿O sí? No, no creo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;***		***		***	&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-87137153?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/87137153'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/87137153'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2003_01_05_archive.html#87137153' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-87137122</id><published>2003-01-08T21:06:00.002-03:00</published><updated>2003-01-08T21:06:47.900-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;br /&gt;*XCIX*&lt;br /&gt;	Apenas había cerrado la ducha, sentí a Luciana entrar al departamento. Le avisé que me estaba bañando y le pedí que me alcanzara la ropa, ya seca, que ni me acordaba dónde de la había dejado. No me daba para salir del baño desnudo, o cubierto sólo con la toalla, e ir a cambiarme afuera, como si fuera mi casa, o como si fuéramos pareja. No por vergüenza. Si cuando vivíamos juntos pasábamos más tiempo en la casa sin ropa que vestidos. Y hacerlo hubiera significado volver a esa etapa en la éramos novios. Y no, no estaba la situación como para hacerlo. Y ése ya no era mi lugar. No era mi casa. A decir verdad, no me importó lo que llegase a pensar ella. Fue una cuestión mía. Tal vez incomodidad. Al menos yo no sabía cómo encarar la situación. Decidí que lo mejor sería actuar normalmente, como mientras charlábamos en la cama. Eso sí, antes, por un instante, se me cruzó saludarla, darle las gracias e irme. Hacer como si nada hubiera pasado y huir. Después lo pensé mejor. Tan cobarde no podía ser. Conocía a Luciana desde hace años, la quería y no había nada que no pudiéramos hablar. Como amigos. Eso creía.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-87137122?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/87137122'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/87137122'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2003_01_05_archive.html#87137122' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-87137109</id><published>2003-01-08T21:06:00.001-03:00</published><updated>2003-01-08T21:06:22.620-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*XCVIII*&lt;br /&gt;	Volví a quedarme dormido y desperté a las once y media. Una luz muy intensa iluminaba el departamento. El sol entraba por todas las ventanas. Di un par de vueltas en la cama y estiré mis brazos buscando a Luciana. No la encontré. Me senté para chequear el departamento. Todo estaba muy silencioso. Sólo se oía el cantar de varios pajaritos desde los árboles vecinos. Justo cuando estaba por llamarla para ver si estaba en el baño o la cocina, vi un pedazo de papel en la mesita de luz. Lo tomé con una mano mientras que con la otra me refregaba los ojos. “Fui a comprar algunas cosas para hacerte el desayuno. No quise despertarte. Ya vengo. Luciana”. La nota no tenía hora. Podía haber salido hacía cinco minutos o media hora. Dejé el papelito con el mensaje sobre la cama, me levanté y así como estaba, desnudo, fui al baño para hacer pis y darme una ducha. Hacía mucho frío, razón por la cual me quedé unos cuantos minutos bajo el agua caliente. &lt;br /&gt;Como de costumbre comencé a pensar. Alguna personas suelen cantar bajo la ducha. Yo, pienso. La mayoría de las veces, por no decir todas, boludeces. Esa vez me puse a repasar lo que había sucedido en las últimas horas. Estaba un poco confundido. Al principio estaba todo bien. Dos personas que se quieren compartiendo un momento agradable. Dos amigos de siempre, conversando como en las viejas épocas, cenando, escuchando música. Al rato, todo mal. Reproches, malos entendidos, aumentos en el tono de voz, discusiones, portazos. Luego, silencio. Mucho silencio. Un momento para poner paños fríos a la situación pero no por mucho tiempo. Hubo un ¿replanteo? ¿Comenzar a ver la situación desde otro punto de vista? Reflexión, seguro. Análisis, también. ¿Arrepentimiento? No, no era para tanto. Conclusión: dejar atrás el pasado y mirar hacia delante, creo. Y después, volvió la voz baja, suave. Muy pocas palabras, casi innecesarias. Lenguaje gestual. Corporal. Y la conexión –física, mental, espiritual- que, a pesar del tiempo, no se había perdido. &lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-87137109?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/87137109'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/87137109'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2003_01_05_archive.html#87137109' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-87137090</id><published>2003-01-08T21:06:00.000-03:00</published><updated>2003-01-08T21:06:02.120-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*XCVII*&lt;br /&gt;	Antes que nada se disculpó por la manera en que había reaccionado. Me pidió que la entendiese, que estaba muy sensible por la situación médica de su padre y que se había comportado como una nena. Le dije que no era para tanto y que el que tenía que pedir perdón era yo, por no haberle comunicado la noticia antes. En menos de diez minutos ya habíamos solucionado el tema. Yo comprendí la rabia de ella por mi pronta y súbita partida y ella comprendió lo necesario que era el viaje para mí. Olvidamos la discusión muy rápidamente. Hablamos de nuestras vidas. Salud.  Dinero. Amor. Mi jefe. Su padre. Natalia. Su ex. Y comenzamos a planear mi último día en Buenos Aires. Decidimos pasar el resto del día juntos. Desayunaríamos primero. Luego iríamos para mi depto a buscar mis cosas para el viaje y después almorzaríamos. Dejamos la tarde libre. Tal vez tomaríamos unos mates con mi primo y su novia, o iríamos a algún barcito. &lt;br /&gt;En cuanto a lo que había sucedido unas hora antes en el sofá y un par de veces en la cama, ninguno de los dos se animó a preguntarle al otro qué onda. Seguía todo igual que antes, ¿o no? &lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-87137090?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/87137090'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/87137090'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2003_01_05_archive.html#87137090' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-87137080</id><published>2003-01-08T21:05:00.001-03:00</published><updated>2003-01-08T21:05:40.230-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*XCVI*&lt;br /&gt;Lo hicimos ahí mismo, en el sofá, casi a oscuras. Luego de haber terminado, nos quedamos un rato acostados, muy juntos, abrazados debajo del acolchado, recordando viejos tiempos. Después nos trasladamos a la cama de ella y continuamos allí. La pasamos tan bien que amaneció casi sin que nos diéramos cuenta. Estábamos cansados, sí, pero ninguno de los dos tenía sueño, así que nos quedamos en la cama hablando hasta que se hiciera completamente de día. Fue ella quien retomó la conversación de la noche anterior. &lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-87137080?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/87137080'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/87137080'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2003_01_05_archive.html#87137080' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-87137059</id><published>2003-01-08T21:05:00.000-03:00</published><updated>2003-01-08T21:05:13.290-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*XCV*&lt;br /&gt;Cuando me desperté estaba todo muy oscuro. Afuera ya había dejado de llover. Levanté la cabeza para echar un vistazo al departamento. La luz del velador de la habitación de Luciana estaba prendida y su cama deshecha. El resto de la casa estaba a oscuras, salvo el baño. Por debajo de la puerta se veía un haz de luz. Intenté en vano ver qué hora era. De repente sentí y un ruido volví a colocar mi brazo detrás del almohadón. El sonido provenía del baño. La puerta se empezó a abrir lentamente y la luz comenzó a invadir el departamento, pero enseguida Luciana la apagó. Alcancé a verla vestida sólo con esa remera XL de los Miami Dolphins que le había traído la primera vez que había viajado a Miami por trabajo y que tanto le gustaba para dormir. Pude distinguir que también estaba descalza. Luciana comenzó a caminar hacia mí. Yo me quedé quieto y me hice el dormido. Sentí que muy lentamente se acercaba cada vez más al sofá donde yo estaba acostado. Abrí los ojos cuando la sentí al lado mío. Nos miramos. Ninguno dijo nada. Yo me quedé en la misma posición en que estaba, quieto, con los ojos abiertos, mirándola. Ella se agachó, lentamente levantó el acolchado, y se acostó conmigo en el sofá. Yo la abracé, ella me dio un beso. Y mientras ella me sacaba el incómodo jean y yo acariciaba su espalda por debajo de su remera, me dijo suavemente al oído:&lt;br /&gt;-Hace ya dos meses que no nos vemos ni hablamos con Gustavo. Ah, y vos también sos la persona que más quise y más quiero de este planeta.&lt;br /&gt;	***	&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-87137059?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/87137059'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/87137059'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2003_01_05_archive.html#87137059' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-87137049</id><published>2003-01-08T21:04:00.000-03:00</published><updated>2003-01-08T21:04:53.413-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*XCIV*&lt;br /&gt;	El pelo, lacio, le caía por la espalda varios centímetros por debajo de los hombros. El flequillo, cuidadosamente desprolijo, le llegaba apenas por encima de las cejas, cubriéndole casi toda la frente. Al principio era rubia. Viajábamos en auto. Nunca supe a dónde. Era de día. Tampoco recuerdo de dónde veníamos. Ella apoyó su cabeza en mi pecho. Yo puse mi brazo derecho sobre su cintura. Ella levantó la vista. Con una sonrisa inmensa me miró. Apoyé mi mano sobre su vientre. Casi ni la conocía, pero verla reír de esa manera hizo que me enamore de ella en ese preciso instante. Sus ojos, oscuros, se hacían cada vez más chiquitos y le dejaban a la boca el protagonismo en la cara sonriente. Sus labios, con muy poco maquillaje, eran el marco ideal para unos dientes blanquísimos. Con mi mano izquierda le corrí el pelo de la cara. Tenía un bronceado parejo, por lo menos hasta donde yo pude observar -los hombros-, que combinaba perfectamente con el vestido color salmón que llevaba puesto. Sin borrar la hermosa sonrisa de su cara bajó la vista de a poco y volvió a apoyar su cabeza en mi pecho. Yo la abracé. Un tema de Rod Stewart, Tonight’s the night, se escuchaba de fondo. Quise detener el tiempo y quedarme en esa situación para siempre. El auto seguía andando pero iba disminuyendo la velocidad. A partir de ese momento todo empezó a suceder demasiado rápido como para que pudiera entender lo que acontecía a mi alrededor. El auto se detuvo. Bajamos. La tomé de la mano al ver que había dejado de sonreír. Había mucha gente en la avenida, pero ningún auto. Caminamos juntos hacia la muchedumbre. Alguien que no pude reconocer se me acercó y me dio un par de indicaciones. Apurado por conocer cuáles serían las próximas instrucciones a cumplir, corrí con mi chica hacia la vereda de enfrente. Al llegar, giré para ver si estaba bien y noté algo raro en su vestimenta. Pensé que pudo haberse puesto algo encima antes de bajar del auto y no le di demasiada importancia. Miré a mi alrededor. Un gran sillón marrón desentonaba en medio de la vereda. Nos acercamos. El sillón comenzó a girar. Nos detuvimos y nos miramos intrigados. Me pareció que ella tenía el pelo un poco más oscuro. Pero la intriga de saber quién estaría sentado en tan elegante asiento era lo que más me preocupaba en ese momento. El sillón terminó de girar y finamente vimos a quién nos diría los próximos pasos a seguir. El tipo tenía el pelo rubio totalmente despeinado. Se ocultaba detrás de unos inmensos anteojos negros. Creí saber quién era por su nariz. Tenia un gran tapado de piel color marrón, pantalón de cuero negro y botas. Me acerqué y, en voz baja y en inglés británico, me pasó sus instrucciones. Al terminar, levantó su mano izquierda, se sacó dos enormes anillos de sus dedos, y me los entregó. Unos de los anillos tenía pequeñísimos diamantes en los que la luz del sol se reflejaba y se proyectaba por todos lados en finos pero intensos haces. El otro estaba repleto de pequeños rubíes opacos. Guardé los anillos en mi bolsillo. A lo lejos vi el avión de color celeste al que debía dirigirme. Todavía con mi chica de la mano, corría hacia allí. Llegamos enseguida. Una vez arriba del avión, deposité los anillos en la caja de seguridad destinada a tal fin. Una señora gorda me dio un recibo y una bolsa de papel marrón repleta de fajos de billetes de cien dólares. &lt;br /&gt;	-El dinero es suyo. -me dijo- El Sr. Stewart está muy agradecido por el favor que le hizo.&lt;br /&gt;	Tomé el dinero, di media vuelta y llamé a mi chica.&lt;br /&gt;	-¡Vamos! -le dije- salgamos de acá. Quise llamarla por su nombre pero no me lo acordaba. O sí, pero estaba confundido.&lt;br /&gt;	-Allá voy. –escuché su voz desde el fondo del avión.&lt;br /&gt;Debería haberme sorprendido al verla caminar por el pasillo del avión hacía mí, pero no fue así. Comencé a observarla de abajo hacia arriba. Tenía zapatillas y jeans. Su cadera era más ancha. Llevaba una remera blanca, muy ajustada, de mangas cortas. Estaba más... pulposa. Tenía la boca más grande, los labios más carnosos. El pelo, ahora más corto, era totalmente negro. Azabache. Se acercó. Me dio un beso y me miró.&lt;br /&gt;-Lo siento, -me dijo- pero me tengo que quedar acá arriba. Te quiero. Chau.&lt;br /&gt;No dije nada. Le di otro beso y bajé del avión. Mientras me alejaba con mi bolsa de dinero, giré y dirigí mi vista hacia atrás. Asomada desde la puerta todavía abierta del avión, ella, mi chica, ahora Érica García, me saludaba con una gran sonrisa.&lt;br /&gt;***  &lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-87137049?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/87137049'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/87137049'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2003_01_05_archive.html#87137049' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-87137008</id><published>2003-01-08T21:03:00.000-03:00</published><updated>2003-01-08T21:03:45.726-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*XCIII*&lt;br /&gt;Le contesté que no. Que había ido a hablar y que no me iba a ir mientras ella esté en el baño. No me contestó nada y sólo escuché el agua correr de la canilla del otro de lado de la puerta. Volví a insistirle que no me iba a ir y menos que iba a viajar sin haberme despedido, cara a cara, de ella. Tampoco me respondió. Justo en ese momento dejó de sonar el cd que Luciana había puesto unos minutos antes. Se hizo un silencio muy grande e intenso. Tenía más que claro que no me iba a ir. Me senté a esperar unos minutos en la cocina. Al ver que Luciana no tenía pensado salir en la brevedad, fui al placard, saqué un acolchado, y me dirigí al living. Lo dejé sobre el amplio sillón blanco, volví a la cocina, apagué la luz, volví al living, y apagué el equipo de música y la luz de la lámpara de pie que iluminaba todo el ambiente. Me saqué la camisa y, con los jeans puestos -no tenía ropa interior-, me tiré en el sillón boca arriba y me tapé con el acolchado, dejando mis brazos afuera, uno a mi costado y el otro bajo el almohadón. Me quedé un rato en esa posición, observando el techo, pensando. Bajé la vista. Miré mi reloj. Eran las tres y veinticinco. Sin darme cuenta, me quedé dormido.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-87137008?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/87137008'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/87137008'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2003_01_05_archive.html#87137008' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-87136965</id><published>2003-01-08T21:02:00.000-03:00</published><updated>2003-01-08T21:02:53.693-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*XCII*&lt;br /&gt;Muy seriamente se levantó del sillón y se dirigió a la cocina, dejándome sentado, sin nada que decirle. La cabeza se me revolvió. Quedé sorprendido por lo que acababa de decirme. Intenté hilvanar algunas palabras pero me fue imposible. Miles de pensamientos brotaban de mi mente, pero ninguno lo suficientemente claro como para poder llegar a convertirse en oración. Lo único que hice fue quedarme sentado en el sillón mirando a Luciana, que me daba la espalda desde la cocina. &lt;br /&gt;-¿Y?-, me dijo sin darse vuelta.&lt;br /&gt;-Y ¿qué?-, fue mi torpe respuesta reflejo.&lt;br /&gt;-Nada. Ya está. Ya fue...&lt;br /&gt;-Luciana. No te podés poner así,- me levanté del sillón, -Escuchá: apenas decidí que quería irme, fuiste la primera persona a la que quise contárselo, pero no se dio la oportunidad. Intenté llamarte un millón de veces. Me daba ocupado, tenías el celular apagado, te dejé varios mensajes...&lt;br /&gt;-Hoy no es la primera vez que nos vemos.&lt;br /&gt;-Sí, ya sé. Pero no podía decírtelo. Con todo lo de tu viejo,  pensé que no era momento. ¿Querías que te lo dijera en el hospital, con tu viejo en terapia intensiva?&lt;br /&gt;-Bueno, ¿y?&lt;br /&gt;-Y nada. ¿Qué querés? &lt;br /&gt;-Que te hice una pregunta y no me respondiste. &lt;br /&gt;Se dio vuelta. Con una mano se estaba secando una lágrima que caía tímidamente por su mejilla.&lt;br /&gt;-¿Qué pregunta?-, le respondí haciéndome el boludo, para ganar tiempo y pensar.&lt;br /&gt;-¿Y yo qué? Decís que no dejás nada acá en Buenos Aires. Yo no soy nada para vos, okey. Pero bueno, ya que no me lo contás tampoco, supongo que ya no saldrás más Natalia.&lt;br /&gt;-Okey. Vamos por partes, ¿eh? Primero, con Natalia, ya fue. Hace rato. Y si no te lo conté es porque hace tiempo que no nos vemos, no porque no quise. Además yo tampoco tengo idea en qué andás vos, si todavía te seguís viendo con el tipo ese, el dueño del restaurante de Las Cañitas. Y segundo, ¿cómo vas a decir que no sos nada para mí?... Lu, sos la persona que más quise y más quiero de todo el planeta. Yo también te voy a extrañar, como también te estuve extrañando este tiempo. Pero yo tengo mi vida. Vos tenés la tuya. Y es así...&lt;br /&gt;Luciana ya se había dado vuelta de nuevo. Me acerqué a la cocina lentamente. No tenía ni idea qué decir, ni qué hacer. Sólo caminé hacia ella. Cuando estaba a dos o tres pasos, se dio vuelta y habló, casi llorando.&lt;br /&gt;-Perdoná, yo... había pensado que, no sé... tal vez... creía que ahora... yo todavía... nada.&lt;br /&gt;Y con la cabeza gacha, con los ojos llenos de lágrimas caminó al baño y cerró la puerta.&lt;br /&gt;-Ahora ¿qué?-, alcancé a preguntarle.&lt;br /&gt;Desde adentro del baño me contestó.&lt;br /&gt;-Me lo hubieras dicho por teléfono, desde Europa. Era mejor. Y nos ahorrábamos todo esto. Ahora, ¿me dejás sola? Necesito estar sola.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-87136965?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/87136965'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/87136965'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2003_01_05_archive.html#87136965' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-85656586</id><published>2002-12-07T20:44:00.000-03:00</published><updated>2002-12-07T20:44:57.910-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*XCI*&lt;br /&gt;No dijo nada. Se acercó nuevamente a mí y me abrazó fuertemente. Yo también puse mis brazos alrededor de su cuerpo. Mientras acariciaba su espalda sentí que Luciana llevaba una mano a su cara. Más precisamente a sus ojos. Sentí también su respiración, un poco más pausada y fuerte. Su cara seguía apoyada en mi hombro. &lt;br /&gt;Algo tenía que decirle. No quería hacer del momento una tragedia. No quería que se ponga a llorar, aunque en ese instante ya pensaba que no iba a poder evitarlo. Le di un beso en la cabeza y traté de terminar el abrazo.&lt;br /&gt;-¿Lu? ¿Estás bien?&lt;br /&gt;Ella seguía abrazándome. No me contestó.&lt;br /&gt;-¿Estás bien?-, insistí, -¿Te pasa algo?&lt;br /&gt;Con una mano en la cara y con la mirada baja dejó de abrazarme y apoyó su espalda en el sillón.&lt;br /&gt;-Nada, perdonáme-, dijo sin mirarme. –Estoy un poco sensible... con lo de mi viejo... ahora vos...&lt;br /&gt;-Sí, ya sé. Pero no es para que...-&lt;br /&gt;-¿Por qué no me dijiste antes que te ibas a vivir a Europa?&lt;br /&gt;-Eso intenté, además no es que me...-&lt;br /&gt;-Me hubieras dicho, no sé, unos días, no unas horas antes de irte. O podrías haberme dicho que lo estabas planeando, no sé...&lt;br /&gt;-Fue todo muy rápido, Lu. Lo decidí de un día para el otro. No lo consulté con nadie. No quería hacer del viaje una gran cosa.&lt;br /&gt;-Pero es una gran cosa. ¡Cómo que no! Dejás todo acá para irte por tiempo indeterminado a Europa... Andá a saber cuándo volvés.&lt;br /&gt;-Tampoco es tan así. Es cierto que no sé cuándo voy a volver. Pero tampoco es que dejo toda mi vida acá. Una de las verdaderas razones por las que me voy es porque ya no tengo nada que hacer acá. Me estaba aburriendo en el laburo. Mis verdaderos amigos no están acá. En definitiva no tengo nada que me ate, que me impida ir...&lt;br /&gt;-Bueno... estoy yo. Digo, estaba yo.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-85656586?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/85656586'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/85656586'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_12_01_archive.html#85656586' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-85656477</id><published>2002-12-07T20:41:00.000-03:00</published><updated>2002-12-07T20:41:07.563-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*XC*&lt;br /&gt;-¿En serio?&lt;br /&gt;Hice un gesto afirmativo con la cabeza.&lt;br /&gt;-¡Qué bueno! Te felicito.&lt;br /&gt;Se puso muy contenta y comenzó a hacerme toda clase de preguntas y recomendaciones, entre ellas:&lt;br /&gt;-¿Te mandan del laburo o te tomás unas vacaciones?&lt;br /&gt;-Ninguna de las dos, o mejor dicho las dos.&lt;br /&gt;Cuando terminamos de comer, dejamos la cocina. Yo me levanté y fui para los sillones del living. Ella fue a poner música.&lt;br /&gt;-En el laburo propuse enviarles notas desde allá, y aceptaron. Así que se puede decir que voy a laburar. Al menos unas horas por día tendré que sentarme a escribir algo.&lt;br /&gt;-¿Y cuánto tiempo te pensás quedar?-, me preguntó mientras buscaba qué CD poner.&lt;br /&gt;-Me voy de acá a Roma, me quedo unos días, de ahí me voy a Ibiza, y a partir de ahí, ni idea. Veremos.&lt;br /&gt;U2, The best of 1980-1990, empezó a sonar bajito por los parlantes.&lt;br /&gt;Se dio vuelta y caminó hacia mi.&lt;br /&gt;-Si tuviera un vino, o algo, haríamos un brindis, pero no tengo otra cosa que no sea agua.&lt;br /&gt;-Todo bien.&lt;br /&gt;Se sentó al lado mío y extendió los brazos.&lt;br /&gt;-Bueno, dame un abrazo.&lt;br /&gt;Me incliné hacia ella y nos abrazamos.&lt;br /&gt;-Te va a encantar, vas a ver. La vas a pasar bárbaro.&lt;br /&gt;Nos quedamos abrazados unos segundos, en silencio.&lt;br /&gt;-Esperemos que sí, esa es la idea. En Roma me están esperando, voy a parar unos días en...-&lt;br /&gt;-Te extrañé-, interrumpió.&lt;br /&gt;Esas palabras me descolocaron.&lt;br /&gt;-¿Qué?&lt;br /&gt;Seguíamos abrazados.&lt;br /&gt;-Nada, que te extrañé, todo este tiempo-, me dijo al oído.&lt;br /&gt;-Yo también-, contesté un poco sorprendido ante sus palabras, pero totalmente de manera sincera.&lt;br /&gt;Continuamos en la misma posición y en silencio durante unos segundos más.&lt;br /&gt;-Te decía-, rompí el silencio, -no tengo que preocuparme por conseguir hotel en Roma porque me voy a quedar unos días en el departamen...-&lt;br /&gt;-Después me contás todo con detalle-, me volvió a interrumpir, -Ya vamos a tener tiempo de hablar del viaje, ¿no?&lt;br /&gt;Silencio.&lt;br /&gt;-¿No?- repitió.&lt;br /&gt;Silencio. &lt;br /&gt;-Lu.&lt;br /&gt;La miré a la cara.&lt;br /&gt;-¿Qué?&lt;br /&gt;Tomé aire.&lt;br /&gt;-Me voy mañana. A las nueve de la noche sale el avión.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-85656477?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/85656477'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/85656477'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_12_01_archive.html#85656477' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-85656455</id><published>2002-12-07T20:40:00.000-03:00</published><updated>2002-12-07T20:40:21.500-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*LXXXIX*&lt;br /&gt;Estaba ahí, seco, cómodo, cansado, no tenía nada que hacer más que esperar a que se hagan las ocho de la noche del domingo para ir a Ezeiza. Afuera llovía, hacía frío, mi campera seguía mojada, eran casi las tres de la mañana, Luciana me había ofrecido pasar la noche, no me pude negar. Apenas terminamos de comer decidí que era el momento para decirle a Luciana lo que no había podido contarle desde hace unos cuantos días.&lt;br /&gt;-Lu, te estoy llamando desde hace un par de días y vine a verte porque tenía que contarte algo-, empecé. –No es la gran noticia, pero sos la única que le falta saberlo, y nada, ahora se hizo una gran bola de nieve para mí, y no te lo dije antes porque no pude, no te encontré y no daba para hablar de esto con lo de tu viejo, el hospital, y todo.&lt;br /&gt;-Ah, yo también tengo noticias-, me respondió contenta.&lt;br /&gt;-¿Qué?-, pregunté intrigado.&lt;br /&gt;-Vos primero-, dijimos los dos al mismo tiempo.&lt;br /&gt;-Está bien-, dijo ella, -Le dieron el alta a mi viejo. Ya está en casa. Vengo de ahí.&lt;br /&gt;-Bueno, qué alivio, ¿no?&lt;br /&gt;-¡No sabés!... Tiene que hacer reposo, no moverse de la cama por un par de días, pero bueno, ya está en su casa.&lt;br /&gt;-Me alegro.&lt;br /&gt;Se hizo un silencio&lt;br /&gt;-Ahora vos, ¿qué me ibas a contar?&lt;br /&gt;-Me voy a Europa.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-85656455?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/85656455'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/85656455'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_12_01_archive.html#85656455' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-84469990</id><published>2002-11-13T10:23:00.000-03:00</published><updated>2002-11-13T10:23:21.770-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*LXXXVIII*&lt;br /&gt;-¡Cómo llueve!-, dijo Luciana desde la cocina.&lt;br /&gt;-Sí, ¿viste? Se largó con todo.&lt;br /&gt;Terminé de vestirme, junté la ropa mojada del piso y la llevé a la cocina.&lt;br /&gt;-¿Jagger no se asusta con la lluvia?-, le pregunté mientras ponía la ropa mojada a secar en el respaldo de una silla.&lt;br /&gt;-Al contrario, le encanta-, me contestó. –Se relaja con el ruido del agua... Tomá, acá tenés tu sandwich.&lt;br /&gt;-Dejálo ahí, prepará el tuyo y comemos juntos.- Me acerqué a la heladera. -¿Qué tomás?&lt;br /&gt;-Agua, gracias. En la heladera tenés Sprite, si querés.&lt;br /&gt;Tomé las dos botellas, una de agua y la otra de Sprite, las llevé al desayunador, agarré dos vasos del mueble y los puse junto al plato con mi sándwich. Me senté, serví un poco de agua en uno de los vasos y me serví yo un poco de Sprite en el otro vaso. Luciana se dio vuelta con el sándwich ya listo entre sus manos. Yo tomé el mío. Luego del primer bocado Luciana habló:&lt;br /&gt;-Es re tarde y está lloviendo mal, te quedás, ¿no?&lt;br /&gt;-¿Mmmé?- respondí sorprendido y masticando un pedazo de sándwich.&lt;br /&gt;-Te quedás a dormir, no te vas a ir con esta lluvia.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-84469990?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/84469990'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/84469990'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_11_10_archive.html#84469990' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-84469955</id><published>2002-11-13T10:22:00.000-03:00</published><updated>2002-11-13T10:22:18.800-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*LXXXVII*&lt;br /&gt;Mientras  yo seguía en el baño tratando inútilmente de secarme Luciana fue para la habitación. Cerré la puerta del baño para hacer pis y cuando salí Luciana ya se había cambiado y vestía ropa seca. Todavía tenía el pelo húmedo. &lt;br /&gt;-Tengo un hambre-, me dijo mientras caminaba hacia la heladera, -vos ya comiste, ¿no?&lt;br /&gt;-Sí, pero te acompaño, no hay problema-, le contesté saliendo del baño.&lt;br /&gt;-Bien, ¿te comés un sandwichito de atún?- preguntó sin mirarme mientras sacaba de la heladera una lata atún y la mayonesa.&lt;br /&gt;-Dale.&lt;br /&gt;Cerró la heladera y, con el sachet de mayonesa y la lata de atún en la mano, me miró.&lt;br /&gt;-Ahí arriba de la silla-, me señaló dónde, -tenés ropa seca. Sacáte esos pantalones que están empapados y dámelos que los pongo a secar.&lt;br /&gt;Me di vuelta y vi un jean, roto en las rodillas, y una camisa que me resultaba muy familiar.&lt;br /&gt;-Esta camisa era mía, ¿no?&lt;br /&gt;Sin darse vuelta me contestó.&lt;br /&gt;-Sí, nunca te la llevaste.&lt;br /&gt;Agarré la ropa seca y fui a cambiarme al lado de la cama. El pantalón también era mío y me acordé el día que, para aprovechar el agujero que tenía el jean y no tirarlo, Luciana le hizo los cortes en las rodillas. “Por lo menos los podés usar para ir a recitales”. Me saqué toda la ropa, incluidas las medias y el calzoncillo que estaban muy mojados, y me puse el jean y la camisa.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-84469955?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/84469955'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/84469955'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_11_10_archive.html#84469955' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-84331230</id><published>2002-11-10T19:25:00.000-03:00</published><updated>2002-11-10T19:25:37.746-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;br /&gt;*LXXXVI*&lt;br /&gt;Luciana dejó las llaves y el bolso sobre el desayunador, y con la manos en el pelo, caminó hacia el baño.&lt;br /&gt;-¿Te compraste un perro?- le pregunté al ver el pote verde con agua en el piso de la cocina, junto a la heladera.&lt;br /&gt;-No, un gatito. Bah, gato, ya tiene un año y pico-, me dijo desde el baño, con la puerta abierta, mientras se secaba el pelo.&lt;br /&gt;-¿Por dónde anda? No lo veo. ¿Cómo se llama?-. Yo seguía parado a lado de la puerta de entrada, mojado y con las manos en los bolsillos.&lt;br /&gt;-Debe estar por ahí. Le gusta dormir en el sillón. Fijate arriba de la biblioteca. También le gusta andar por ahí... ¡Che! No te quedés parado ahí. Sacáte la ropa mojada. Vení, tomá una toalla-, me dijo, casi ordenándome, desde el baño con la toalla cubriéndole la cabeza.&lt;br /&gt;Me saqué la campera. Estaba completamente mojada. La apoyé sobre la mesada de la cocina. También me saqué los zapatos y los dejé en el felpudo de la entrada. Caminé hacia el baño.&lt;br /&gt;-Y...¿cómo le pusiste?&lt;br /&gt;-¿Qué?- me contestó asomando la cabeza por debajo de la toalla y con el pelo en la cara.&lt;br /&gt;-El gato. ¿Cómo se llama?-. Tomé una toalla y empecé por secarme los brazos y la cara.&lt;br /&gt;-Jagger.&lt;br /&gt;-¿Le pusiste Jagger a tu gato?&lt;br /&gt;-Ahá. ¿Te gusta?&lt;br /&gt;-Muy buen nombre para un gato.&lt;br /&gt;Dejé se secarme el pelo, me asomé por debajo de la toalla y mirando al living grité: &lt;br /&gt;-¡Jagger!&lt;br /&gt;Los dos, uno al lado del otro, con la toalla sobre la cabeza y el pelo en la cara, cruzamos una mirada en el espejo y reímos.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-84331230?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/84331230'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/84331230'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_11_10_archive.html#84331230' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-84331203</id><published>2002-11-10T19:24:00.000-03:00</published><updated>2002-11-10T19:24:46.543-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*LXXXV*&lt;br /&gt;Apenas entramos me detuve unos segundos para darle un vistazo al departamento-loft de Luciana. Era la primera vez que estaba bajo ese techo de ladrillos abovedado en casi un año. Sentí como que volvía a la época en que vivíamos juntos. No había grandes cambios, o más bien, estaba todo igual. A la izquierda, en el ángulo, los dos sillones en L, la alfombra blanca y los grandes almohadones tirados prolijamente en el suelo me trajeron gratos recuerdos. La tele y el equipo de música seguían en el modular-biblioteca repleto de adornos, portarretratos y libros de arte, historia y francés  en la pared de enfrente. Seguí observando hacia delante. La lluvia torrencial que caía sobre los vidrios del ventanal que daba al jardín interno impedían ver hacia el pequeño patiecito. Junto a la “pared” de vidrio, dos atriles se enfrentaban. En uno había una de esas pinturas abstractas con rojos, azules y verdes que Luciana solía pintar y yo nunca pude entender. En el otro había apoyado un marco vacío. Debajo de este último atril había unos frasquitos con pinturas ordenados en línea recta y varios pinceles dentro de una tasa vieja. Giré la vista en diagonal hacia mi derecha. Miles de imágenes pasaron por mi mente al voltear la visión para ese lado del departamento. Primero reconocí la biblioteca que separaba la habitación del resto del departamento. La habíamos construido, mejor dicho armado, nosotros dos. Recordé el día que la terminamos y a pesar de no tener fondo y parecerse más a una estantería que a una biblioteca, Luciana decidió ponerla como división para darle un poco de privacidad al lugar donde dormía (donde dormíamos) y que no se vea la cama desde la puerta de entrada. Sin embargo, a través de los estantes, por entre unos pocos libros, velitas apagadas y más portarretratos, se seguía viendo la habitación y la cama. Alcancé a distinguir las mismas botellas pintadas que decoraban un rincón desde que yo vivía con ella. El cubrecama seguía también siendo el mismo: uno de hilo, tejido, con franjas de color rojo, naranja, amarillo y verde, con flecos por todo el borde. Sobre la mesita de luz, junto al velador, encontré el primer objeto nuevo para mí: un teléfono con radio-reloj. Al lado de la mesa de luz, apoyada sobre el placard, descansaba la guitarra acústica de color azul. La cocina, ubicada a la derecha de la entrada, estaba un poco más desordenada que de costumbre. Costumbre cuando ella vive sola, porque durante el período en que yo vivía con ella, muy ordenada no se mantenía. Seguí con mi vista por el lugar y descubrí el segundo objeto novedoso, o por lo menos que no estaba cuando yo vivía ahí, el cual me indicó que Luciana no vivía sola.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-84331203?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/84331203'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/84331203'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_11_10_archive.html#84331203' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-83531186</id><published>2002-10-25T20:50:00.000-03:00</published><updated>2002-10-25T20:50:38.230-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*LXXXIV*&lt;br /&gt;-¡Luciana!- Se dio vuela, casi asustada. -¡Soy  yo!&lt;br /&gt;Se aflojó y relajó los brazos.&lt;br /&gt;-Boludo, me reasustaste.&lt;br /&gt;-Vos también. Te vi detrás del árbol y crucé.&lt;br /&gt;Llegué frente a ella, nos saludamos con un beso y nos arrimamos a la puerta. Luciana ya tenía las manos de nuevo en su bolso. Buscaba las llaves.&lt;br /&gt;-Te juro que no te reconocí. Marce y el novio me dejaron en la esquina. Cuando te vi tirado en la puerta no sabía quién eras, tuve miedo. No quería acercarme, que sé yo. Entonces me puse a esperar a que te muevas, a que salgas del umbral.&lt;br /&gt;-Perdoná. Te estoy esperando desde la una, más o menos.&lt;br /&gt;Abrió la pesada puerta y entramos.&lt;br /&gt;-Uy, pobre. Perdoname vos. Levanté tu mensaje. Te llamé a eso de las diez pero no estabas en tu casa.&lt;br /&gt;Luciana presionó el interruptor de la pared. El pasillo sin techo se iluminó.&lt;br /&gt;-Sí, cené en lo de mi primo.&lt;br /&gt;Caminamos unos metros bajo la lluvia, en ese momento ya casi torrencial,  hasta llegar a la puerta su departamento.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-83531186?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/83531186'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/83531186'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_10_20_archive.html#83531186' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-83308475</id><published>2002-10-21T15:28:00.000-03:00</published><updated>2002-10-21T15:28:00.060-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*LXXXIII*&lt;br /&gt;Ya eran casi las dos de la mañana. Mojado y muerto de frío me levanté. Ya estaba empezando a cabecear y no quería quedarme dormido en el umbral de la puerta. Además, también quería estirar las piernas y ponerme en movimiento para calentar un poco el cuerpo. Caminé unos pasos, me alejé unos metros, di un par de círculos. Al hacer esto último descubrí una silueta detrás de un árbol a unos diez metros. Me detuve instantáneamente. La persona también me vio y se quedó quieta. Haciéndome el distraído, bajé el cordón. Caminé hacia la vereda de enfrente. Todavía no podía distinguir de quién se trataba la figura humana que se ocultaba en la oscura sombra del árbol. Al verme en la otra vereda, la persona bajó la cabeza y comenzó a caminar en la dirección donde antes estaba yo. Llevaba un bolso, el cual empezó a revolver a medida que caminaba. Al alejarse de la oscuridad pude ver que se trataba de una mujer, también toda mojada ella. Me detuve y caminé de nuevo hacía la casa de Luciana. En el medio de la calle, cuando ya no caminaba sino que trotaba hacia ella, le grité.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-83308475?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/83308475'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/83308475'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_10_20_archive.html#83308475' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-83267302</id><published>2002-10-20T19:54:00.000-03:00</published><updated>2002-10-20T19:54:51.720-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*LXXXII*&lt;br /&gt;Corrí hacia su puerta sólo para encontrar la familiar oscuridad del otro lado. Igualmente toqué el timbre otra vez. El rocía ya se había transformado en llovizna. Me di vuelta, miré a la calle. El silencio ya no era el mismo de hace unos minutos. El monótono ruido del agua golpeando el techo de chapa del almacén de enfrente y las hojas de las copas de los árboles moviéndose con el viento me hacían compañía ahora. Me senté en el frío umbral de mármol que todavía se mantenía seco. Pensé que el techito de material de arriba de la puerta me iba a proteger de la lluvia, entonces me senté a esperar ahí. A los cinco minutos estaba completamente mojado. La llovizna ya era lluvia. Me acordé de la chica a la que le había dejado mi paraguas, pero no me arrepentí de habérselo regalado. Seguro ella lo necesitaría más que yo. Me acurruqué junto a la puerta y comencé a pensar de qué manera comunicarle a Luciana la noticia que tenía que darle.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-83267302?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/83267302'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/83267302'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_10_20_archive.html#83267302' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-83169665</id><published>2002-10-18T11:33:00.000-03:00</published><updated>2002-10-18T11:33:00.633-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*LXXXI*&lt;br /&gt;Esperé hasta la una y cuarto apoyado en la pared de la casa de al lado. Empezaba a hacer un poco de frío. Por suerte seguía sin levantarse viento, pero un pequeño y molesto rocío comenzó a caer. Decidí entonces caminar un par de cuadras. O mejor, dar una vuelta manzana. Arranqué para el lado del tránsito para darme cuenta si Luciana llegaba en taxi en esa media cuadra hasta que de vuelta. Llegué a la esquina sin que pase ningún auto por la tranquila calle ni me cruce con nadie. El barrio parecía desierto. Puse las manos en los bolsillos de mi jean, miré para los cuatro lados y seguí caminando. A medida que me alejaba de la calle de Luciana, la actual calle se hacía más oscura y silenciosa. Antes de llegar a la otra esquina, un patrullero con las luces apagadas circulando muy despacio, y un ruidoso Taunus azul, me volvieron a la realidad de que no era la única persona viva, o despierta, de la ciudad. La siguiente esquina era la más oscura de las cuatro de esa manzana. El farol, de luz débil en los otros casos, no funcionaba. Me pareció ver a alguien caminando por la vereda de enfrente pero no le di mucha importancia y seguí caminando. Hice unos metros bien cerca de las casas para protegerme del viento que se empezaba a levantar, pero enseguida me acerqué al cordón de la vereda para ver de cerca un flamante BMW verde brillante estacionado junto a un árbol. Le di una rápida mirada y me acordé que un pocos días me iba a cansar de ver autos de ese tipo por las calles europeas. Seguí caminando muy cerca del cordón. El siguiente auto estacionado unos metros más atrás era un 205 rojo. Al aproximarme alcancé a ver dos personas dentro, sentadas en los asientos delanteros. Ya casi al lado del auto pude distinguir a través del parabrisas una chica sentada en el lugar del conductor. No le veía la cara por una franja de polarizado en la parte de arriba del vidrio, pero sus (dos) (grandes) atributos femeninos del cuello para abajo eran fácilmente reconocibles. El tipo, sentado en el asiento del acompañante, tenía un brazo por detrás de ella, apoyando su mano en el hombro de la chica. Cuando pasaba justo por enfrente de ellos, la chica se inclinó hacia él. Sus manos, una en la pierna y la otra en el pecho del chabón empezaron a moverse hacia arriba y abajo respectivamente para encontrarse finalmente en el medio del recorrido. El tipo se reacomodó y dejó a la chica hacer lo que estaba por hacer. Me pareció ver que el chabón movía la cabeza y creí que me vio pasar por al lado, lo cual hizo que siguiera caminado y me aleje lo más rápido posible para dejarlos en lo suyo. Caminé apurado la última cuadra y al doblar la última esquina vi que un taxi vacío pasaba a poca velocidad por la calle. Inmediatamente pensé y deseé que Luciana se haya bajado de ese taxi. &lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-83169665?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/83169665'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/83169665'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_10_13_archive.html#83169665' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-83169632</id><published>2002-10-18T11:32:00.000-03:00</published><updated>2002-10-18T11:32:16.446-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*LXXX*&lt;br /&gt;Tal como me sucedió las últimas tres veces que pasé por la casa de Luciana, toqué el timbre para no recibir respuesta alguna. Traté de ver si podía distinguir alguna luz a través del vidrio de la puerta, pero nada. Estaba todo oscuro. Toqué el timbre de nuevo. Ya era la una de la madrugada. Si Luciana dormía, cosa un poco improbable en un día normal, pero muy probable por lo del viejo, el hospital y todo eso, mi intención era despertarla. Tenía que verla sí o sí. Teníamos que hablar. Mejor dicho, tenía que hablar yo. No me iba de ahí sin haberle dicho antes que al otro día partía a Europa. &lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-83169632?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/83169632'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/83169632'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_10_13_archive.html#83169632' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-83120535</id><published>2002-10-17T12:23:00.000-03:00</published><updated>2002-10-17T12:23:05.723-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*LXXIX*&lt;br /&gt;Una de las cosas que odio es hablar con los taxistas. Junto con hablar por teléfono son dos de las cosas que menos me gusta hacer. Suena raro porque me copa entablar conversación con la gente, desconocida o no, ya sea en la calle, un bar, la cola de algún banco, el colectivo o la cancha. Me lo puse a pensar y tal vez sea porque ni cuando se habla por teléfono ni cuando se viaja en taxi  se le puede ver la cara a la otra persona. A lo sumo, en el taxi,  se le pueden ver los ojos al conductor por el espejo retrovisor, pero no es lo mismo. Los tipos lo miran a uno de una manera extraña, entrecortada, porque deben prestan atención al tránsito. Uno también se distrae y mira por la ventanilla. Así no me gusta hablar con la gente. Cuando se me dio por probar ir al psicoanalista para ver qué onda, duré sólo diez minutos acostado mirando al techo. Lo intenté pero no pude, y las sesiones las tuve cara a cara con la mina. Después me enteré que también era normal de esa manera. Por la misma razón no me gusta hablar mucho por teléfono. Prefiero hacerlo personalmente, mirarle la cara a quién le estoy hablando. Por eso mismo evité seguir hablando con el taxista el resto del viaje. Además quería disfrutar del viaje en silencio, observar la ciudad y, mientras, pensar cómo encarar a Luciana y contarle de una buena vez que me iba a Europa. &lt;br /&gt;El tipo me hizo un par de preguntas, las que contesté con monosílabos y sin dejar de mirar por la ventanilla. Se dio cuenta que no tenía ganas de conversar y no volvió a hablar.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-83120535?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/83120535'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/83120535'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_10_13_archive.html#83120535' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-83068129</id><published>2002-10-16T13:30:00.000-03:00</published><updated>2002-10-16T13:30:18.316-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*LXXVIII*&lt;br /&gt;-Flaco, ¿tenés una moneda?&lt;br /&gt;Confieso que me asusté. Estaba muy tranquilo, con las manos en los bolsillos mirando la parejita, que la pregunta del chabón me descolocó. El tipo no parecía un gran peligro. Era delgado y no estaba vestido muy mal. Bah, estaba vestido normal. Campera y pantalones de jean y zapatillas.&lt;br /&gt;-No, la verdad que no- Le mentí.&lt;br /&gt;-Dale, loco. Media pila. Es para el bondi. Tirame aunque sea diez centavos.- Insistió el chabón.&lt;br /&gt;-En serio, no tengo. Si tuviera te daría. Tengo lo justo para el bondi, perdoná.- Volví a mentirle. Porque no sólo tenía un par de monedas, encima no esperaba el colectivo sino el taxi de la otra cuadra. Saqué las manos de los bolsillos e hice un gesto como que no tenía nada.&lt;br /&gt;-Todo bien, loco- me contestó y se fue caminando. &lt;br /&gt;El semáforo ya se había puesto verde y el taxi pasó por al lado mío sin que lo pare. Quise esperar un a que el tipo se aleje un poco más. No quería que me viera subir. Cuando lo vi casi en la otra esquina, paré un taxi que justo pasaba. Me subí lo más rápido posible y le indiqué hacia dónde iba. El tipo arrancó, recorrió unos metros y pasamos por la esquina donde esperaba para cruzar el chabón que me había pedido una moneda. Tuve la sensación que el tipo alcanzó a verme. Pasamos rápido, pero muy cerca. Estaba seguro que me había visto. Para colmo el taxista frenó en la siguiente esquina por el semáforo. Me di vuelta para seguir observándolo por la luneta.&lt;br /&gt;-¿Algún problema, maestro?- me preguntó el taxista.&lt;br /&gt;-No, nada. Me pareció ver a un amigo.- Ya era la tercera mentira en menos de dos minutos.&lt;br /&gt;-¿Y?&lt;br /&gt;-Y, ¿qué?- Le repregunté mirándolo a los ojos por el retrovisor.&lt;br /&gt;-¿Era su amigo?&lt;br /&gt;-Ah, no. No era- Respondí mientras me sentaba normalmente. El chabón había cruzado la avenida y se había perdido por la calle transversal.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-83068129?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/83068129'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/83068129'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_10_13_archive.html#83068129' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-83068092</id><published>2002-10-16T13:29:00.000-03:00</published><updated>2002-10-16T13:29:36.080-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*LXXVII*&lt;br /&gt;Crucé la avenida para esperar el taxi de la mano derecha. Miré mi reloj. Eran las doce y treinta y cuatro. Levanté la cabeza. El semáforo estaba en rojo. A una cuadra de distancia distinguí la luz roja del “libre” de un taxi que esperaba el verde para avanzar. No corría casi nada de viento pero estaba muy húmedo. El cielo estaba completamente cubierto de unas nubes de color gris azulado. Se sentía en el aire que en cualquier momento se largaba a llover. También se podía sentir fácilmente el olor típico de los parques y plazas de Buenos Aires a esas horas de la noche. Me di vuelta para ver de donde venía el inconfundible aroma. Un chico y una chica,  adolescentes los dos, flequillo y colita, enterito ella, rulitos, pantalones Adidas y remera de entrenamiento de San Lorenzo él, sentados en un banco del parque disfrutaban la tranquilidad de la noche.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-83068092?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/83068092'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/83068092'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_10_13_archive.html#83068092' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-82530165</id><published>2002-10-04T17:14:00.001-03:00</published><updated>2002-10-04T17:14:58.550-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*LXXVI*&lt;br /&gt;Cuando llegaron las empandas no pude huir. Me tuve que quedar a comer. No es que no tenía ganas. Al contrario, que mejor que compartir una cena de despedida con mi primo y su novia. Lo que en realidad pasaba era que quería irme lo antes posible para pasar por lo de Luciana. Pero ya estaba ahí. Descorchamos un López y me quedé hasta casi media noche. Cuando me bajó a abrir, le entregué a Fede las llaves de mi casa. El chabón se emocionó, me abrazó muy fuerte y prometió escribirme, no a diario, pero sí muy seguido. No le creí, pero tampoco se lo hice notar. Nos dimos otro abrazo y me fui para lo de Luciana.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-82530165?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/82530165'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/82530165'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_09_29_archive.html#82530165' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-82530148</id><published>2002-10-04T17:14:00.000-03:00</published><updated>2002-10-04T17:14:35.736-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*LXXV*&lt;br /&gt;Tenía dinero suficiente para tomarme un taxi, pero quise subir a un colectivo por última vez antes de dejar la ciudad. Busqué la parada del 92 y lo esperé a unos metros debajo de un toldo. Por suerte vino enseguida.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-82530148?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/82530148'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/82530148'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_09_29_archive.html#82530148' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-82530107</id><published>2002-10-04T17:13:00.000-03:00</published><updated>2002-10-04T17:13:37.813-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*LXXIV*&lt;br /&gt;La mayor duda que tenía acerca de lo que iba a encontrar en Europa era si iba a poder caminar por la calle de la manera en que lo hacía en Buenos Aires. Conocer gente, hacerme amigo de personas, encontrar historias, como me pasó ese día.&lt;br /&gt;Caminamos muy juntos debajo del paraguas hasta el hospital. Durante el recorrido la minita me contó que iba a visitar a su vieja que estaba internada. La habían operado hace una semana por un tumor en los pulmones, no había salido muy bien y estaba un poco complicada. Todo mal. &lt;br /&gt;Al llegar al hospital me invitó a subir y seguir charlando adentro, pero tuve que decirle que no. Ya había pasado una noche en la clínica con Luciana hacía muy poco y no estaba para aguantar la espera y tensión que se vive en esos caso. Le comenté que al día siguiente me iba de viaje y que tenía cosas por hacer. Aceptada mi disculpa, intercambiamos e-mails, le dejé mi paraguas y me despedí.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-82530107?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/82530107'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/82530107'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_09_29_archive.html#82530107' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-81555297</id><published>2002-09-13T12:03:00.000-03:00</published><updated>2002-09-13T12:03:13.226-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*LXXIII*&lt;br /&gt;-¡Hey! ¡Pará!- Le grité. &lt;br /&gt;La chica aminoró el paso y se dio vuelta. Yo venía casi corriendo detrás de ella.&lt;br /&gt;-Sí, a vos. Aguantá un toque. Yo también voy para allá.&lt;br /&gt;-¿Al hospital?&lt;br /&gt;-No, un par de cuadras más, pero en esa dirección. Te acompaño, así no te mojás...más.&lt;br /&gt;-Todo bien, no te preocupes. Total ya estoy empapada.&lt;br /&gt;-Insisto. Son casi diez cuadras. Por lo menos no seguís caminando bajo la lluvia.- Me acerqué a ella y puse el paraguas por encima de su pequeño cuerpo.&lt;br /&gt;-En serio, todo bien.&lt;br /&gt;-Si no querés, okey. Pero me da no sé qué verte caminar toda mojada bajo la lluvia, y yo, seco, con paraguas.- Le dije mientras empezábamos a caminar.&lt;br /&gt;-Bueno, dale.- &lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-81555297?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/81555297'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/81555297'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_09_08_archive.html#81555297' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-81555132</id><published>2002-09-13T11:57:00.000-03:00</published><updated>2002-09-13T11:57:49.220-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*LXXII*&lt;br /&gt;-Perdoname, ¿el Hospital Naval? Queda por acá, ¿no?&lt;br /&gt;Me di vuelta para responder a la voz femenina. Parada bajo la lluvia, con la ropa completamente empapada y el agua corriéndole por la cara, una chica, muy linda, flaca y bajita, con una mochila de Attaque 77 en su espalda, esperaba mi respuesta.&lt;br /&gt;-Sí, más o menos. Unas diez cuadras.- Le dije. -Tenés que seguir derecho por acá,- Cambié de mano el paraguas y le indiqué el rumbo que debía seguir.- bordeás el parque y listo.&lt;br /&gt;-Queda del otro lado del parque, entonces.&lt;br /&gt;-Sí, pero no te recomiendo que cruces el parque a esta hora. Mejor da la vuelta por afuera.&lt;br /&gt;-Bueno, gracias.&lt;br /&gt;Miró en la dirección hacía donde debía caminar y se acercó al cordón a esperar que el semáforo le indicara cuando cruzar. Un colectivo con gente colgada de la puerta arrancó y pasó lentamente por delante de ella. Inmediatamente después, le siguió a toda velocidad un Escort blanco. La minita no pudo reaccionar a tiempo y el agua acumulada en la canaleta, impulsada por el auto, la salpicó por completo. Alcanzó a dar una saltito hacia atrás, pero no fue suficiente. De sus zapatillas salía más agua que la que le caía del pelo. Dio un par de pisotones y sacudió las piernas. Luego, llevó sus manos a su largo y enrulado pelo, se hizo una colita y lo escurrió para luego dejarlo suelto nuevamente. Alzó la cabeza, se acercó de nuevo al cordón y siguió con la vista entre el tráfico y el semáforo. A los pocos segundos, el muñequito rojo se apagó y se prendió el blanco. &lt;br /&gt;A salvo del agua, debajo de mi paraguas, debajo del toldo de la farmacia de la esquina, a unos metros de la calle, observé como la chica daba un salto al charco y cruzaba.  &lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-81555132?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/81555132'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/81555132'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_09_08_archive.html#81555132' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-81555059</id><published>2002-09-13T11:55:00.000-03:00</published><updated>2002-09-13T11:55:52.093-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*LXXI*&lt;br /&gt;Cansado de ordenar y limpiar el departamento, decidí que era hora de salir un poco, hacer mi última caminata por la ciudad. Empezaba a hacerse de noche y el cielo se iba poblando de oscuras nubes. Cerré bien las ventanas, me abrigué, busqué el paraguas y antes de bajar intenté, sin éxito, comunicarme con Luciana. Le dejé otro mensaje en el contestador de su casa avisándole que pasaría a la noche por su casa. Probé suerte llamándola al celular, pero lo tenía apagado. &lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-81555059?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/81555059'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/81555059'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_09_08_archive.html#81555059' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-81427023</id><published>2002-09-10T20:37:00.000-03:00</published><updated>2002-09-10T20:37:44.766-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*LXX*&lt;br /&gt;Eran la cuatro y media de la tarde del domingo 29 de abril. Faltaban sólo treinta horas para que me subiera al avión y ya tenía todo preparado para irme. Parado, apoyado en el placard, me quedé en silencio unos minutos. Sobre la cama, la mochila, la riñonera y la laptop estaban listas para que las cargue y las lleve de viaje conmigo. Todo bien menos una sola cosa: el que todavía no estaba listo para irse era yo.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-81427023?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/81427023'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/81427023'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_09_08_archive.html#81427023' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-81426988</id><published>2002-09-10T20:36:00.000-03:00</published><updated>2002-09-10T20:36:44.936-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*LXIX*&lt;br /&gt;La laptop ya estaba lista. Unos días atrás le había cargado casi un giga de mp3 (unos mil quinientos temas, más de veinte horas de música), una par de solitarios pedorros, varios libros en formato txt y algunos archivos personales con direcciones, mails, etc. Busqué los auriculares, los encontré en el cajón de las medias. Fui al baño y metí en una bolsa el alicate, un peine, un franquito de shampoo, un jabón y la pasta dentífrica. Volví a mi habitación, metí la bolsita con las cosas del baño en la mochila y la cerré.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-81426988?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/81426988'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/81426988'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_09_08_archive.html#81426988' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-81151620</id><published>2002-09-04T16:13:00.000-03:00</published><updated>2002-09-04T16:13:40.170-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*LXVIII*&lt;br /&gt;Valija. Bah, bolso. En realidad, mochila. Valija tenía una sola, de esas de plástico duro. Son más seguras, pero un garrón para viajes en tren o micro, y son muy grandes e incómodas a pesar de ser fácil de llevarlas por las rueditas que tienen en la parte de abajo. Bolsos tengo un par. Uno muy chiquito, que lo uso cuando voy a jugar al fútbol, para llevar una toallita y ropa limpia. Eso es todo lo que entra. El otro es bastante grande pero incómodo para transportar. La mochila es lo ideal para estos casos. Muy cómoda, lo suficientemente amplia, varios bolsillos, interiores y exteriores, y  cierres con candado. Comencé a cargarla. Cuatro pares de medias y tres calzoncillos. Dos mallas. Cinco remeras, dos de mangas largas, una negra y la otra blanca. Dos camisas. Un buzo y un suéter de hilo. Un jean. Un par de zapatos y las Topper blancas. Con todo eso, más la ropa que llevaría puesta (pensaba en viajar con un jean, zapatillas cómodas, una remera y una camperita liviana), alcanzaría para el verano europeo. Decidí no llevar toalla ni sábanas ya que, por lo menos en los primeros días, iba a parar en el departamento de la mina de mi amigo.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-81151620?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/81151620'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/81151620'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_09_01_archive.html#81151620' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-80964545</id><published>2002-08-31T15:46:00.000-03:00</published><updated>2002-08-31T15:46:48.800-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*LXVII*&lt;br /&gt;Bajé al mercadito coreano a comprar aspirinas, un pan lactal, cien de cocido, cien de salame, cien de queso de máquina, un sobre de mayonesa, una Sprite y una Quilmes para dejarle en la heladera a mi primo. Ya de vuelta en el edificio, en el ascensor, mientras trataba de abrir la puerta con las dos bolsas, una con la Sprite y el fiambre, la otra con la cerveza natural y el pan lactal –el sobre de aspirinas estaba en mi bolsillo trasero-, me pareció sentir el teléfono sonando. Confirmé que el timbre venía de mi departamento a pocos pasos de la puerta. Me apuré todo lo que pude. Dejé las bolsas en el piso para sacar las llaves del bolsillo y abrir con prisa, pero fue inútil. Cuando llegué al teléfono, la persona que llamaba ya se había cansado de esperar y había cortado. Volví al pasillo a recoger las bolsas, entré, puse la cerveza en la heladera, prendí la radio, y me hice tres sandwiches, dos de salame y queso, y el otro de jamón y queso, los que comí en el siguiente orden: primero, uno de salame; luego el de jamón; y último, el restante de salame. Terminado el almuerzo, llamé a mi primo y a Luciana -ninguno de los dos estaba así que dejé sendos mensajes. Después me dispuse a hacer la valija.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-80964545?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/80964545'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/80964545'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_08_25_archive.html#80964545' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-80521731</id><published>2002-08-21T11:05:00.000-03:00</published><updated>2002-08-21T11:05:14.856-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*LXVI*&lt;br /&gt;Muchos días quise hablar&lt;br /&gt;Muchas sombras hay acá &lt;br /&gt;Cuando te busco no estás&lt;br /&gt;Cuando te encuentro te vas&lt;br /&gt;Te vas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si sabés qué voy a hacer&lt;br /&gt;No me quieras convencer&lt;br /&gt;Siempre mirando hacia atrás&lt;br /&gt;Nunca, nunca entenderás&lt;br /&gt;Nunca entenderás&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entras en mi casa hoy&lt;br /&gt;Tienes miedo a lo que soy&lt;br /&gt;Tu sonrisa se me va&lt;br /&gt;Si sabés muy bien a dónde voy&lt;br /&gt;A dónde voy&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos días quise hablar&lt;br /&gt;Muchas sombras hay acá &lt;br /&gt;Cuando te busco no estás&lt;br /&gt;Cuando te encuentro te vas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muy lejos te vas&lt;br /&gt;Muy lejos te vas&lt;br /&gt;Te vas&lt;br /&gt;Muy lejos te vas&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-80521731?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/80521731'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/80521731'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_08_18_archive.html#80521731' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-80521707</id><published>2002-08-21T11:04:00.000-03:00</published><updated>2002-08-21T11:04:34.590-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*LXV*&lt;br /&gt;Abrí los ojos. El compact que tenía en la mano era justo el que quería escuchar en ese momento. Me levante y lo puse. Tema uno.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-80521707?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/80521707'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/80521707'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_08_18_archive.html#80521707' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-80521687</id><published>2002-08-21T11:03:00.000-03:00</published><updated>2002-08-21T11:03:55.760-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*LXIV*&lt;br /&gt;Comencé a revolver la caja con libros y compacts que me había traido Natalia. Mientras, pensaba. Tomé cinco o seis CDs de la caja y me fui a sentar al sofá. Quería ordenar mis pensamientos. Difícil con lo mal que me sentía. La cabeza me daba vueltas y el estómago hacía unos ruidos extrañísimos. Vino, queso, sexo, marihuana, pizza de palmitos con salsa golf, más vino, tequila, más faso, más tequila, rocanroll toda la noche... Cerré los ojos por un instante. La vi a Natalia contenta despedirse. Flashes de Luciana en el hospital mezclados con Verónica desnuda en mi cama. Natalia saludando y bajando por el ascensor, feliz de que todo haya terminado bien. O que seamos amigos de nuevo. El beso despedida de Verónica. Otra vez Luciana, sonriendo conmigo. Verónica alejándose cada vez más en su auto. Luciana sola en su casa, junto al teléfono, simplemente esperando que le comunique la noticia de mi viaje.  &lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-80521687?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/80521687'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/80521687'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_08_18_archive.html#80521687' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-80475979</id><published>2002-08-20T11:35:00.000-03:00</published><updated>2002-08-20T11:35:57.520-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*LXIII*&lt;br /&gt;Inmediatamente después, se disculpó por tener que irse tan abruptamente. Debía pasar por lo sus viejos a buscar a su hermana de trece años. Le había prometido que la llevaría a pasear por la Recoleta y como el día estaba lindo no quería perderse de caminar por la feria de Plaza Francia bajo el sol junto a su hermanita. Pensé en pedirle que me alcance hasta lo de mi primo, pero al toque reaccioné. Debía bañarme, recomponerme, al menos un poco, organizar mejor el día y no salir a lo loco, dejando todo tal cual estaba. Quedamos en hablar y prometí escribirle desde Europa. También nos juramos repetir en alguna ocasión, y al menos una vez, los momentos vividos esa noche. Bajé a abrirle, nos despedimos con un suave pero largo beso, y la vi alejarse por la calle en su Ford Ka violeta oscuro.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-80475979?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/80475979'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/80475979'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_08_18_archive.html#80475979' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-80428097</id><published>2002-08-19T10:57:00.001-03:00</published><updated>2002-08-19T10:57:44.553-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*LXII*&lt;br /&gt;A pesar de mi predicción, o deseo, Verónica salió del baño envuelta en una toalla.&lt;br /&gt;-Buen día, lindo.- Se acercó y me dio un beso en la boca. -¿Cómo estás?&lt;br /&gt;-Bien, ¿y vos? Veo que madrugaste.&lt;br /&gt;-Un poquito. Quise prepararte algo de desayunar, pero tenés la heladera vacía.- Caminó hasta el otro lado de la cama donde su ropa la esperaba en una pila sobre la alfombra.&lt;br /&gt;-Yo también. Pensaba en sorprenderte con algo rico para cuando salieras de la ducha,- Mentira. –pero ni tequila hay.&lt;br /&gt;Largamos una pequeña risa falsa por la ocurrencia.&lt;br /&gt;Se sentó en el borde de la cama dándome la espalda, se sacó la toalla y empezó a vestirse. Yo seguí apoyado en el marco de la puerta de mi habitación con la botella vacía de tequila en mi mano.&lt;br /&gt;-¿Y? ¿Cómo la pasaste ayer? ... Bueh, durante toda la noche.- Me preguntó mientras se abrochaba el corpiño.&lt;br /&gt;-Excelente- Le respondí mientras la observaba.&lt;br /&gt;-Yo también.- Me contestó dando vuelta la cabeza y mirándome con una sonrisa.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-80428097?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/80428097'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/80428097'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_08_18_archive.html#80428097' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-80428067</id><published>2002-08-19T10:57:00.000-03:00</published><updated>2002-08-19T10:57:05.553-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*LXI*&lt;br /&gt;Mientras trataba de ordenar un poco el cuarto, el sonido de la ducha dejó de sentirse. Me detuve de inmediato y di un par de vueltas en el lugar. En cualquier momento Verónica saldría del baño, desnuda, pues su ropa -jeans azules, polera blanca, ropa interior rosa y campera de corderoy negra- todavía formaba parte del paisaje de mi habitación. Qué decirle en ese momento. Cómo saludarla. Tomé la botella de tequila del piso y me apuré a llevarla a la cocina. &lt;i&gt;Así, cuando salga del baño, podrá cambiarse tranquila en la habitación&lt;/i&gt;, pensé. Inútil. Justo cuando estaba saliendo de mi cuarto, la puerta del baño se abrió.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-80428067?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/80428067'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/80428067'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_08_18_archive.html#80428067' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-80316755</id><published>2002-08-16T10:05:00.000-03:00</published><updated>2002-08-16T10:05:16.010-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*LX*&lt;br /&gt;Después de la cena puse un compact. Bloodflowers de The Cure. Nos tiramos en la alfombra del living. Uno al lado de otro mirando al techo. Escuchando la música, haciendo la digestión, nos quedamos así, un largo rato sólo interrumpido cuando me levanté para armar el segundo y último faso de la noche. Nos fuimos desvistiendo de a poco, despacio, disfrutando cada uno a su turno de ir desprendiendo la ropa del cuerpo del otro, esta vez sin apuro y bebiendo del pico de la botella de tequila. Justo cuando la voz de Robert Smith dejó de salir de los parlantes del equipo de música, yo recogía la pila de ropa y Verónica agarraba el tequila para llevarlo al dormitorio. Recuerdo estar despiertos todavía cuando los primeros rayos de sol comenzaron a entrar en la habitación a través de las persianas. A partir de ese momento, mi memoria hizo un salto hasta los timbrazos de Natalia. &lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-80316755?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/80316755'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/80316755'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_08_11_archive.html#80316755' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-80316706</id><published>2002-08-16T10:03:00.000-03:00</published><updated>2002-08-16T10:03:34.633-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*LIX*&lt;br /&gt;Me alcanzó hasta casa en su Ford Ka violeta oscuro. La invité a subir, a tomar algo como excusa. Antes de subir compramos un vinito y queso en el almacén coreano de al lado. La charla duró exactamente media botella de tinto y un cuarto de Mar del Plata. El último pedacito de queso lo dividimos con un beso. Luego ella bebió de mi copa y yo de la de ella. Cogimos en el living, sobre el sofá, sin desvestirnos completamente. Había mucha energía encerrada en nuestros cuerpos y la dejamos escapar en ese mismo lugar. Interrumpir la escena para llevar la pasión al dormitorio hubiera implicado arruinar completamente el momento. Se veía venir. Se sentía en el aire. Durante el viaje en auto, durante los pocos minutos en el mercadito eligiendo el vino. Mientras subíamos por el ascensor. Mientras hablábamos. Al destapar el vino. Al cortar el queso. Sin embargo imaginamos dejarnos llevar y sentirnos presas de la espontaneidad del momento. Luego prendí un faso, el primero de la noche, y lo fumamos mientras esperábamos la pizza. Obviamente, el vino se acabo mucho antes que nos terminemos la grande de palmitos. Solución: acompañar las porciones restantes con tequila. Le advertí que el casi cuarto de José Cuervo que quedaba era la última bebida con alcohol sobreviviente en casa. &lt;br /&gt;-Con más razón. Hay que acabarla entonces.- Me contestó.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-80316706?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/80316706'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/80316706'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_08_11_archive.html#80316706' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-80316557</id><published>2002-08-16T09:58:00.000-03:00</published><updated>2002-08-16T09:58:14.563-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*LVIII*&lt;br /&gt;-¡Hola! ¿Cómo estás?- Me dio un beso y entró al departamento. Llevaba en sus manos una caja de cartón un poco más grande que una caja de zapatos. Fue directo a la cocina y la apoyó sobre el desayunador.&lt;br /&gt;-Natalia. Bien, bien... Eh... Y... ¿Vos? Digo... ¿Qué hacés tan temprano por acá?- Le pregunté mientras cerraba la puerta.&lt;br /&gt;-¿Temprano? Son casi las dos y media de la tarde. –Me contestó. Estaba alegre, inquieta, locuaz.- ¡Qué cara que tenés! ¿No me digas que estabas durmiendo? Si tardabas un poco más iba a entrar con mis llaves,- Se acercó a mi.- por si no estabas, ¿viste? – Me miró. -Te repito, ¡qué cara que tenés! ¿Dormiste bien?&lt;br /&gt;-No sé.- Le respondí, parado en el lugar, sin entender muy bien que era lo que estaba pasando.&lt;br /&gt;-Mañana te vas, debés estar re ansioso, ¿no?- Se movió a la cocina y fue hacia la caja que había dejado apoyada. –Te traje lo que me pediste.&lt;br /&gt;-¿Qué? ¿Qué te pedí? ¿Todavía tenés mis llaves?&lt;br /&gt;-Sí, también te las traje, junto con las otras cosas.&lt;br /&gt;-Pará, bajá un cambio. No entiendo nada. ¿Qué hora me dijiste que era?&lt;br /&gt;-Las dos y...- Miró su reloj. -...Veintitrés.&lt;br /&gt;Me froté la frente con una mano y eché otro vistazo al living. Vi de nuevo la caja de pizza abierta con carozos de aceituna dentro y la botella de tinto vacía. Debajo de la mesa descubrí uno de mis  zapatos y las cosas se me empezaron a aclarar. Di media vuelta.&lt;br /&gt;-¿Qué me trajiste?&lt;br /&gt;-Lo que me pediste ayer. Las cosas que habías dejado en mi casa. Unos libros, CDs. Me quedé con un par, ¿sí? Vos te vas y no los vas a escuchar... ¡Ah! Y las llaves, obvio.&lt;br /&gt;-Sí, no hay problema.&lt;br /&gt;Seguí investigando con la vista el resto del living. El equipo de música estaba prendido y mi otro zapato asomaba por debajo del sofá.&lt;br /&gt;-Y te traje también una guías de viajero de Londres y Milán. Capaz que te sirven.&lt;br /&gt;-Natalia, todo bien. Gracias por acordarte y traerme las cosas, pero ya sabés, mañana me voy, tengo un montón de cosas que preparar, me duele la cabeza y... Tengo que estar en un lugar en media hora.&lt;br /&gt;-Okey.&lt;br /&gt;-En serio, me tengo que bañar, limpiar la casa, a la tarde viene mi primo, que se va a quedar acá mientras yo no esté...&lt;br /&gt;-Ah, mirá vos, qué bueno.&lt;br /&gt;-Sí. Y bueno, no es que te esté echando, pero...&lt;br /&gt;-Okey, todo bien.&lt;br /&gt;-Mañana hablamos, ¿sí?&lt;br /&gt;Y así la eché de casa. Tenía que sacarla lo antes posible del departamento.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-80316557?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/80316557'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/80316557'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_08_11_archive.html#80316557' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-80291972</id><published>2002-08-15T18:28:00.000-03:00</published><updated>2002-08-15T18:28:18.880-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*LVII*&lt;br /&gt;-¡Ahí voy! ¡Un segundo, que busco las llaves!- Grité a la persona que esperaba que le abriera del otro lado de la puerta.&lt;br /&gt;Para mi sorpresa encontré el llavero enseguida, tirado en el piso, junto al paragüero. Tomé las llaves, me arreglé como pude el pelo, y fui hacia la puerta. Puse la llave en la cerradura y antes de abrir pregunté.&lt;br /&gt;-¿Quién es?- Di vuelta mi cabeza para echar una mirada al departamento. La confusión con la que me había levantado llegó a su pico máximo al ver sobre la mesa ratona del living una caja de pizza vacía, dos copas y una botella de vino tinto, también vacía.&lt;br /&gt;-Soy yo, Natalia.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-80291972?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/80291972'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/80291972'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_08_11_archive.html#80291972' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-80204457</id><published>2002-08-13T19:29:00.000-03:00</published><updated>2002-08-13T19:29:20.186-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*LVI*&lt;br /&gt;&lt;i&gt;“Ring, ring, riiiiiiing”&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;Dormía tan profundamente cuando el timbre comenzó a martillar mi cabeza, que tardé varios segundos en reaccionar. Sin levantar los párpados, di un par de vueltas en la cama y finalmente me incorporé. Recién en ese momento pude abrir los ojos. Quedé enfrente al espejo del placard. Observaba como un zombi mis ojeras, el remolino que tenía como cabellera y mi cuerpo desnudo, cuando el timbre, que empezó a sonar de nuevo, me hizo pegar un pequeño salto en el lugar. Abrí y cerré los ojos un par de veces, llevé una mano a mi frente, luego la pasé por mi cabeza y la hice jugar con mis pelos mientras pensaba. Desvié la vista de mi imagen en el espejo y la enfoqué hacia el resto de la habitación. Mi ropa estaba tirada y repartida a lo largo y ancho del cuarto. La cama, completamente deshecha, la frazada, descansaba sobre la alfombra. Me di vuelta y busqué los pantalones. Los encontré del otro lado de la cama, arriba de la cómoda. Los tomé tan atolondradamente que la botella de tequila que se encontraba debajo acompañó el recorrido de los pantalones unos centímetros y cayó al piso. Por fortuna estaba vacía y al aterrizar en la espesa alfombra no se rompió. En ese momento sonó nuevamente el timbre, esta vez de una manera diferente.  Mientras me ponía los jeans y buscaba una remera en la cómoda, ya que encontrar en el desorden la que tenía puesta ayer me iba a llevar unos cuantos minutos, trataba de entender y/o recordar que era lo que había pasado la noche anterior. De repente descifré el por qué de la diferencia entre los dos timbres. El primero era el del portero eléctrico. El que acabada de sonar era el de la puerta del departamento. Quien sea que fuere ya estaba en la puerta. Alguien le había abierto abajo. Salí de la habitación descalzo, abrochándome el pantalón y con la remera a medio poner. Me pareció por un momento sentir la ducha pero no le di importancia. &lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-80204457?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/80204457'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/80204457'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_08_11_archive.html#80204457' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-80141580</id><published>2002-08-12T12:55:00.000-03:00</published><updated>2002-08-12T12:55:53.010-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*LV*&lt;br /&gt;Salí del bar con un problema menos. Tema Natalia: solucionado.&lt;br /&gt;Empezaba a oscurecer en la ciudad. Me sentí mucho más relajado, como si me hubiera sacado un peso de encima. Bueno, en realidad fue eso. Llevaba días pensando en darle un final a mi relación con Natalia y por fin pude hacerlo. Una sola cosa me quedaba por hacer antes del cada vez más ansiado viaje: hablar con Luciana, a quien  más que nadie deseaba darle la noticia de mi partida y todavía no había a podido hacerlo. “A esta hora debe estar en la clínica. Mejor la llamo al celular a la hora de la cena” pensé. Me dirigía hacia la avenida para tomarme un taxi a casa cuando, apoyada en un teléfono público a pocos metros de la esquina, y llamando la atención de un par de estudiantes adolescentes que pasaban por ahí, vi a Verónica. Apenas me vio ella a mí, levantó la mano. Caminé hacia ella.&lt;br /&gt;-¿Qué hacés acá?- le pregunté intrigado y sorprendido a la vez.&lt;br /&gt;-Te estaba esperando, ojitos verdes.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-80141580?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/80141580'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/80141580'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_08_11_archive.html#80141580' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-80141531</id><published>2002-08-12T12:54:00.000-03:00</published><updated>2002-08-12T12:54:26.230-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*LIV*&lt;br /&gt;Nos despedimos con un abrazo largo. Saludé a su amiga Verónica, nos deseamos suerte y volví a sentarme en la mesa. Las dos salieron del bar, se dieron un beso y se fueron en direcciones opuestas. Me quedé un rato pensando y a los cinco minutos llamé al mozo, le pagué y salí del bar.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-80141531?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/80141531'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/80141531'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_08_11_archive.html#80141531' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-79999614</id><published>2002-08-08T19:01:00.000-03:00</published><updated>2002-08-08T19:01:54.793-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*LIII*&lt;br /&gt;No quería irme sin dejar aclaradas las cosas con Natalia. No era mi intención pelearme con ella. Después de todo es una buena mina, buena compañera de trabajo y, utilitariamente, no me convenía que estemos peleados para siempre. Así fue que hablé yo solo durante casi quince minutos sin que me interrumpa. Al finalizar mi monólogo la dejé hablar a ella. Aceptó lo que le dije y estuvo de acuerdo en casi el cien por ciento de las cosas que propuse. Acordamos volver a la relación de amistad que teníamos en un principio y prometió pasar mi casa para devolverme los libros y compacts que le había prestado y nunca me había devuelto.&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-79999614?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/79999614'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/79999614'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_08_04_archive.html#79999614' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-79999558</id><published>2002-08-08T19:00:00.000-03:00</published><updated>2002-08-08T19:00:34.230-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*LII*&lt;br /&gt;Yo sabía que ella se estaba “viendo” con nuestro jefe, y por eso la provocaba. Planeaba salidas y reuniones en días en que no solíamos salir juntos, por ejemplo los lunes o los martes. Como al principio de nuestra relación habíamos quedado en que nadie supiera lo nuestro en el trabajo, en horario laboral éramos solamente amigos. Y valiéndose de nuestro secreto, hasta que definitivamente nos separamos, le ocultó que también salía conmigo a González. Durante un tiempito, el mínimo que pude aguantar, no quise decirle nada, decidí esperar que ella haga el primer movimiento, y mientras tanto me dispuse a jugar con la situación. Con dos semanas de anticipación planee una reunión en casa con amigos. Día por medio iba confirmando su presencia hasta dos días antes.&lt;br /&gt;-Ay, no. No puedo ir.&lt;br /&gt;-¿Cómo que no?&lt;br /&gt;-No puedo&lt;br /&gt;-Al día siguiente es feriado. Me habías dicho que venías&lt;br /&gt;-Sí, pero arreglé con mis amigas.&lt;br /&gt;“Sus amigas”&lt;br /&gt;-Natalia, te avisé hace dos semanas.&lt;br /&gt;-Sí, pero yo soy una chica ocupada. No tengo todos los días libres. También tengo mis amigas.&lt;br /&gt;“Sus amigas”&lt;br /&gt;-Si no querés venir, decímelo y todo bien. Y si querés contarme realmente por qué no venís, hacelo, porque esto, así, no va.&lt;br /&gt;-No puedo ir. Simplemente es eso. Ya arreglé con mis amigas.&lt;br /&gt;“Sus amigas”&lt;br /&gt;-Podés traelas si querés.- Seguí provocándola&lt;br /&gt;-Ay, basta. Ya te dije que no puedo estar a tu disposición todos los días. Yo tengo mi vida, tengo cosas que hacer más que ir a tus fiestas.&lt;br /&gt;“Cosas que hacer”&lt;br /&gt;-Repito: te avisé hace dos semanas y me dijiste que venías.&lt;br /&gt;-Y ahora te digo que no.&lt;br /&gt;-Entonces si yo no te preguntaba nada hoy, vos no me ibas a avisar que no venías y te iba a esperar toda la noche.&lt;br /&gt;-No, tal vez te llamaba para avisarte.&lt;br /&gt;-Sí, dos minutos antes, como es tu costumbre.&lt;br /&gt;Silencio&lt;br /&gt;-Bueno, nada, Natalia, hacé lo que quieras.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-79999558?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/79999558'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/79999558'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_08_04_archive.html#79999558' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-79648056</id><published>2002-07-31T14:14:00.000-03:00</published><updated>2002-07-31T14:14:05.860-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*LI*&lt;br /&gt;Natalia invitó a la minita ésta, Verónica se llamaba, a nuestra mesa. Amigas del gimnasio. No me pude negar. Quería hablar a solas con Natalia, pero no podía hacer nada al respecto. Se sentaron las dos enfrente mío. Durante quince minutos Natalia quiso esquivar el tema y hablamos los tres de cualquier cosa. Llegó un momento en que me cansé de tanta pavada y corté la conversación de golpe.&lt;br /&gt;-Pasado mañana me voy a Europa.- Dije interrumpiendo. –No sé cuando vuelvo.&lt;br /&gt;Hubo un silencio de unos cinco segundos.&lt;br /&gt;-¡Qué bueno! Irse a Europa de mochilero, sin rumbo. ¡Qué loco!- Dijo Natalia.&lt;br /&gt;Volví a interrumpir.&lt;br /&gt;-No es exactamente acerca de la experiencia y los lugares que voy a visitar de lo que quería hablar.&lt;br /&gt;-¿Y de qué querés hablar entonces?&lt;br /&gt;-De nosotros.&lt;br /&gt;Se le borró la sonrisa de la cara y miró a su amiga. Verónica levantó las cejas, me miró a mí y bajo luego la vista.&lt;br /&gt;-Hace mucho que no tenemos una charla.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-79648056?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/79648056'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/79648056'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_07_28_archive.html#79648056' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-79648025</id><published>2002-07-31T14:13:00.000-03:00</published><updated>2002-07-31T14:13:21.296-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*L*&lt;br /&gt;-¡Vero!&lt;br /&gt;En el preciso momento en que el amargo mozo depositaba la taza con el cappuccino delante mío, entró Natalia al bar con la mano en alto, sonriendo y gritando. Giré la cabeza hacia mi derecha para ver que la diosa a la que le había pedido el cigarrillo alzaba la vista y le devolvía el saludo a Natalia. &lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-79648025?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/79648025'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/79648025'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_07_28_archive.html#79648025' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-79501345</id><published>2002-07-28T02:56:00.000-03:00</published><updated>2002-07-28T02:56:17.240-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*XLIX*&lt;br /&gt;Mientras esperaba el cappuccino, y a Natalia, prendí un cigarrillo, el primero en semanas. Se lo había pedido a la diosa sentada dos mesas a mi derecha. La noté apenas entrado al bar. Pelo marrón, largo hasta casi la cintura, planchadísimo. Tenía una polerita blanca de hilo, bien ajustada, que hacía desviar la vista del rojo furioso de sus labios a sus pechos. Esperé a hacerle el pedido al mozo para levantarme e ir a su mesa a manguearle un cigarrillo. Apartó la vista del libro que estaba leyendo y muy amablemente me convidó un Cámel. En otra ocasión me hubiera quedado hablando con ella. A pesar de su belleza, mi cabeza estaba en otro lado. Le agradecí, y con el cigarrillo encendido, volví a mi mesa.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-79501345?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/79501345'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/79501345'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_07_28_archive.html#79501345' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-79501263</id><published>2002-07-28T02:53:00.000-03:00</published><updated>2002-07-28T02:53:37.003-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*XLVIII*&lt;br /&gt;La vi bajar por la escalera de la redacción en ese trajecito -pollerita y saquito- típico de secretaria de juez. Llevaba una carpeta con miles de hojas en una mano y su carteta al tono en la otra. La miré un rato y vi a otra persona en ella. Quiero decir, Natalia estaba igual, pero yo, ese día, la vi distinta. No sé, pero ni me llamó la atención. No me despertó ningún sentimiento, nada. Era una persona más. Le hice un gesto, me miró, sonrió, y se acercó a mi ex escritorio.&lt;br /&gt;-¿Cómo andás? -Me preguntó con una buena onda inusual en ella en las últimas semanas.&lt;br /&gt;-Todo bien. Acá me ves, terminando de vaciar los cajones.&lt;br /&gt;-Me enteré que te vas. &lt;br /&gt;-Sí, pasado mañana. A la noche.&lt;br /&gt;-Y... ¿Qué onda? ¿Pensás volver, quedarte a laburar allá...?&lt;br /&gt;-No sé. En principio voy sin nada en concreto, no sé muy bien lo que voy a hacer. Lo único que tengo claro es que me esperan en Roma, un amigo, Luciano, vos lo conocés, después nos vamos de vacaciones a España, Ibiza.&lt;br /&gt;-Ah, qué bueno, te vas de joda.&lt;br /&gt;-Y... más o menos... escuchá, quería hablar con vos, podemos ir a tomar un café acá a la vuelta, ¿eh?&lt;br /&gt;-Dale, sí, seguro.&lt;br /&gt;-En veinte minutos salís, ¿no? Te espero.&lt;br /&gt;-Ehhh... esperame en el bar de acá a la vuelta, ¿ok? Termino y voy para allá.- Me contestó mirando hacia los cuatro rincones de la redacción.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-79501263?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/79501263'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/79501263'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_07_28_archive.html#79501263' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-79501219</id><published>2002-07-28T02:52:00.000-03:00</published><updated>2002-07-28T02:52:19.330-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*XLVII*&lt;br /&gt;Después de almorzar con mi primo y su novia, me fui para el diario. Todavía quedaban un par de cosas mías en el escritorio... Bah, mentira. Papeles sin importancia, boludeces. En realidad quería pasar a ver por última vez a Natalia. Una parte de mí, muy chiquita, muy adentro, perdida por ahí, todavía sentía algo por ella a pesar de todo. Yo trataba de encontrar esa partecita rebelde para echarla fuera de mí, para que no moleste más, pero se me hacía muy difícil. Y hasta no hacer las paces con Natalia, hasta no hablar un buen rato con ella y no dejar las cosas en claro, sabía que no iba a poder expulsar ese algo que me impedía terminar definitivamente esa historia, darle un final y seguir adelante.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-79501219?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/79501219'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/79501219'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_07_28_archive.html#79501219' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-79501201</id><published>2002-07-28T02:51:00.001-03:00</published><updated>2002-07-28T02:51:55.673-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*XLVI*&lt;br /&gt;El pibe casi se muere de un infarto cuando le dije que me iba a Europa y le dejaba el departamento. Intentando recuperarse de la emoción quiso mostrar un poco de tristeza y sorpresa por mi viaje, pero la idea de venirse a vivir solo a mi depto lo abrumó. Se tiró en el sofá con la sonrisa del Guasón en la cara, rebotando se paró y me dio el abrazo número cuatrocientos veinticinco. Unos minutos después cuando creí ver finalizado lo que parecía Sorpresa y media, me pidió prestado el teléfono para hacer una llamada. “Es tu teléfono ahora” le respondí, lo que trajo como consecuencia el abrazo número cuatrocientos veintiséis. Inmediatamente llamó a su novia para contarle la noticia.&lt;br /&gt;-Eso sí- le dije, antes de salir a almorzar –Me rompen la cama y me compran una, ¿okey?&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-79501201?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/79501201'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/79501201'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_07_28_archive.html#79501201' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-79501186</id><published>2002-07-28T02:51:00.000-03:00</published><updated>2002-07-28T02:51:33.250-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*XLV*&lt;br /&gt;De chicos no nos llevábamos muy bien. Nos veíamos muy poco, sólo en reuniones navideñas u ocasiones especiales, porque nuestras familias vivían bastante lejos. También incidió la diferencia de edad: yo soy tres años más grande que él. A medida que fuimos creciendo nos fuimos acercando cada vez más hasta ser casi cómo hermanos. Es un poco colgado, medio hippie, y ama la música pesada de los setentas y el rock barrial de fin de siglo. &lt;br /&gt;El sueño de Fede es vivir en una choza junto al mar sin más que un grabador y cassettes de Black Sabbath, Hendrix y The Doors: un poco difícil, y contradictorio, si se tiene en cuenta que estudia Abogacía desde hace cuatro años y trabaja en un juzgado. Pero bueno, puede dársele, ¿por qué no?&lt;br /&gt;Fede es de esas personas que siempre están de novio. A él las mujeres le duran exactamente dos años, y cuando corta con una, no pasa un mes que ya está de novio con otra.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-79501186?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/79501186'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/79501186'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_07_28_archive.html#79501186' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-79214690</id><published>2002-07-21T06:15:00.000-03:00</published><updated>2002-07-21T06:15:41.566-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*XLIV*&lt;br /&gt;-¿Fede? ¿Estabas durmiendo, vago?&lt;br /&gt;-¿Quién habla?&lt;br /&gt;-¿Cómo “quién habla”? Tu primo, pavo. ¿Estabas durmiendo?&lt;br /&gt;-No... bah, sí.&lt;br /&gt;-Son las diez de la mañana, loco. ¡Arriba!&lt;br /&gt;-Y bueh, ¿qué querés? Ayer me acosté a las cuatro. No doy más.&lt;br /&gt;-Bueno, dale maraca, no llorés y venite a casa que te tengo una sorpresa.&lt;br /&gt;-¿mmm? ¿Qué sorpresa?&lt;br /&gt;-Si te digo no es sorpresa boludo. Venite y de paso almorzamos, dale.&lt;br /&gt;-Bueh, me baño y voy...¿Ehhh? Sí... Sí... Bueno. Ok... Sí. Sí... ¿Hola?&lt;br /&gt;-¿Qué pasó?&lt;br /&gt;-Nada. Era mi hermana que se iba y me dejaba solo. Los viejos se fueron al club. Bueno. Me levanto, me baño y voy para allá.&lt;br /&gt;-No te bañes, lavate un poco la cabeza como hacés siempre y listo.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-79214690?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/79214690'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/79214690'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_07_21_archive.html#79214690' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-79214642</id><published>2002-07-21T06:11:00.000-03:00</published><updated>2002-07-21T06:11:26.106-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*XLIII* &lt;br /&gt;Los médicos le habían dicho que su condición había mejorado muchísimo y en cuatro días le daban el alta. Sumado a las visitas de Marcela y Pablo, y que yo me iba a quedar toda la noche en la clínica con ella, Luciana era otra persona. Pude comprobarlo cuando, a las dos de la mañana, después de haber cenado en el barcito del primer piso dos pebetes de jamón y queso con agua tónica, después de haber hablado un rato largo conmigo, de haber reído y bromeado, después de haber entrado a la habitación de su padre un millón de veces para ver cómo estaba, se quedó dormida en el sillón del pasillo con su cabeza en mi falda. Por fin se había distendido. La expresión de su cara denotaba, finalmente, tranquilidad.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-79214642?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/79214642'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/79214642'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_07_21_archive.html#79214642' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-79214380</id><published>2002-07-21T05:52:00.000-03:00</published><updated>2002-07-21T05:52:00.180-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*XLII*&lt;br /&gt;Hacía cuatro meses que había vuelto de Europa con el diploma bajo el brazo, el pelo corto, lacio y teñido de negro azabache (castaño y ondulado eran su color y forma habitual), y el completo dominio en tiempo récord del idioma francés en su haber. &lt;br /&gt;Observé a la gente alrededor mío. Un pibe de unos veinte años, vestido con traje, sostenía un gran ramo de rosas amarillas en una mano y portaba una, aún más grande, sonrisa atravesándole la cara. Un par de señoras mayores, muy bien arregladas charlaban y se quejaban por la espera. Una madre tomaba de la mano a su hijo y lo retaba en voz baja por no hacer silencio.&lt;br /&gt;Fue la mejor época de nuestra relación. Ahora a ella fue la que le tocó irse a vivir sola. Mucho no le duró. A las dos semanas yo ya me había instalado en su departamento.&lt;br /&gt;Aunque estaba yo primero, dejé pasar a las dos señoras y a la madre con el chico. El pibe de las flores y la sonrisa enorme me hizo un gesto como preguntándome a quién le correspondía. No tenía apuro, así que le hice un ademán para que tome mi lugar.&lt;br /&gt;La primera etapa había sido una etapa de descubrimientos para los dos. Éramos chicos, inocentes, ingenuos. La única preocupación pasaba por conocernos, pasar un buen rato juntos. No sabíamos muy bien que era lo que hacíamos, pero nos divertíamos. Tener novia a los dieciséis años estaba bueno. Fueron nuestros “ochentas”. Nuestra segunda experiencia como pareja fue un torbellino. Yo ya vivía solo y ella pasaba más tiempo conmigo que en su casa. Dormía más noches en mi cama, que en la suya. Fueron dos años de descontrol, intensos, salvajes, de pura acción, pasión y locura. Fueron nuestros “sesentas”.&lt;br /&gt;Las puertas metálicas se abrieron y como no había nadie esperando conmigo, subí solo. Una vez adentro, presioné el “4” y esperé a que cierren las puertas.&lt;br /&gt;La convivencia resultó de maravillas. Habíamos logrado establecer una conexión nunca antes alcanzada. Habíamos encontrado en el otro esa persona con la que se puede hablar por horas sin perder ni un segundo el interés en la conversación. Pero el precio que pagamos fue muy alto.&lt;br /&gt;Tenía sed, así que me dirigí a la maquina expendedora ubicada al lado de la salida de emergencias. Revisé los bolsillos de mi pantalón en busca de una moneda. Nada. Abrí la billetera. Tampoco. Sólo billetes. Uno de veinte y otro de diez. Después bajo al bar, pensé. Pero apenas vi la puerta del baño de hombres a mi derecha, decidí ir a tomar agua ahí.&lt;br /&gt;Creo que fui yo, pero en realidad no me acuerdo. Lo importante no fue quién sacó el tema, sino el tema en sí: parejas, novios, novias, amantes, gente con la que habíamos estado durante el año y medio que no nos vimos.&lt;br /&gt;Entré al baño, me acerqué a la pileta, abrí la canilla, me incliné y bebí del agua que caía sin salpicar ni una gota. Tenía mucha sed. Tomé mucho agua.&lt;br /&gt;Me enojé muchísimo. Lo admito. Tuve una actitud muy machista. Durante ese año y medio yo había salido y me había acostado con cuatro chicas, entre ellas Natalia. Ella tenía todo el derecho del mundo de hacer lo que se le diera la gana en Europa. No quedamos en nada cuando nos despedimos. O mejor dicho, sí: cada uno haría su vida, y a la vuelta, si habría vuelta, veríamos que hacer. Pero no pudo haber elegido peor momento para contarme lo que me contó. No se dio cuenta, estábamos tan cómodos y relajados que no lo debe haber pensado demasiado y lo largó de una.&lt;br /&gt;Pasé de nuevo por delante del ascensor, y doblé para el pasillo a donde daba la habitación del padre de Luciana. Al fondo, sentados en el sillón, Marcela y Pablo, recién llegados, calculé, charlaban con Luciana. Se notaba que el ánimo era otro. Se la veía más relajada y alegre.&lt;br /&gt;Su última relación, el último tipo con el que estuvo en Francia tenía cuarenta años –recién cumplidos, aclaró-. Era médico, estaba divorciado, le pasaba dinero a tres hijos adolescentes y poseía igual cantidad de departamentos en la ribera norte. Justamente en uno de esos departamentos vivieron juntos tres meses. De no ser porque estábamos en la cama, cara a cara, cuerpo a cuerpo, desnudos, hablando, como siempre luego de haber curtido, no me habría caído tan mal, ni hubiese reaccionado de la forma en que lo hice cuando me contó que el tipo le había propuesto casamiento y ella casi le dice que sí. &lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-79214380?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/79214380'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/79214380'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_07_21_archive.html#79214380' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-79214363</id><published>2002-07-21T05:50:00.000-03:00</published><updated>2002-07-21T05:50:49.320-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*XLII*&lt;br /&gt;Hacía cuatro meses que había vuelto de Europa con el diploma bajo el brazo, el pelo corto, lacio y teñido de negro azabache (castaño y ondulado eran su color y forma habitual), y el completo dominio en tiempo récord del idioma francés en su haber. &lt;br /&gt;Observé a la gente alrededor mío. Un pibe de unos veinte años, vestido con traje, sostenía un gran ramo de rosas amarillas en una mano y portaba una, aún más grande, sonrisa atravesándole la cara. Un par de señoras mayores, muy bien arregladas charlaban y se quejaban por la espera. Una madre tomaba de la mano a su hijo y lo retaba en voz baja por no hacer silencio.&lt;br /&gt;Fue la mejor época de nuestra relación. Ahora a ella fue la que le tocó irse a vivir sola. Mucho no le duró. A las dos semanas yo ya me había instalado en su departamento.&lt;br /&gt;Aunque estaba yo primero, dejé pasar a las dos señoras y a la madre con el chico. El pibe de las flores y la sonrisa enorme me hizo un gesto como preguntándome a quién le correspondía. No tenía apuro, así que le hice un ademán para que tome mi lugar.&lt;br /&gt;La primera etapa había sido una etapa de descubrimientos para los dos. Éramos chicos, inocentes, ingenuos. La única preocupación pasaba por conocernos, pasar un buen rato juntos. No sabíamos muy bien que era lo que hacíamos, pero nos divertíamos. Tener novia a los dieciséis años estaba bueno. Fueron nuestros “ochentas”. Nuestra segunda experiencia como pareja fue un torbellino. Yo ya vivía solo y ella pasaba más tiempo conmigo que en su casa. Dormía más noches en mi cama, que en la suya. Fueron dos años de descontrol, intensos, salvajes, de pura acción, pasión y locura. Fueron nuestros “sesentas”.&lt;br /&gt;Las puertas metálicas se abrieron y como no había nadie esperando conmigo, subí solo. Una vez adentro, presioné el “4” y esperé a que cierren las puertas.&lt;br /&gt;La convivencia resultó de maravillas. Habíamos logrado establecer una conexión nunca antes alcanzada. Habíamos encontrado en el otro esa persona con la que se puede hablar por horas sin perder ni un segundo el interés en la conversación. Pero el precio que pagamos fue muy alto.&lt;br /&gt;Tenía sed, así que me dirigí a la maquina expendedora ubicada al lado de la salida de emergencias. Revisé los bolsillos de mi pantalón en busca de una moneda. Nada. Abrí la billetera. Tampoco. Sólo billetes. Uno de veinte y otro de diez. Después bajo al bar, pensé. Pero apenas vi la puerta del baño de hombres a mi derecha, decidí ir a tomar agua ahí.&lt;br /&gt;Creo que fui yo, pero en realidad no me acuerdo. Lo importante no fue quién sacó el tema, sino el tema en sí: parejas, novios, novias, amantes, gente con la que habíamos estado durante el año y medio que no nos vimos.&lt;br /&gt;Entré al baño, me acerqué a la pileta, abrí la canilla, me incliné y bebí del agua que caía sin salpicar ni una gota. Tenía mucha sed. Tomé mucho agua.&lt;br /&gt;Me enojé muchísimo. Lo admito. Tuve una actitud muy machista. Durante ese año y medio yo había salido y me había acostado con cuatro chicas, entre ellas Natalia. Ella tenía todo el derecho del mundo de hacer lo que se le diera la gana en Europa. No quedamos en nada cuando nos despedimos. O mejor dicho, sí: cada uno haría su vida, y a la vuelta, si habría vuelta, veríamos que hacer. Pero no pudo haber elegido peor momento para contarme lo que me contó. No se dio cuenta, estábamos tan cómodos y relajados que no lo debe haber pensado demasiado y lo largó de una.&lt;br /&gt;Pasé de nuevo por delante del ascensor, y doblé para el pasillo a donde daba la habitación del padre de Luciana. Al fondo, sentados en el sillón, Marcela y Pablo, recién llegados, calculé, charlaban con Luciana. Se notaba que el ánimo era otro. Se la veía más relajada y alegre.&lt;br /&gt;Su última relación, el último tipo con el que estuvo en Francia tenía cuarenta años –recién cumplidos, aclaró-. Era médico, estaba divorciado, le pasaba dinero a tres hijos adolescentes y poseía igual cantidad de departamentos en la ribera norte. Justamente en uno de esos departamentos vivieron juntos tres meses. De no ser porque estábamos en la cama, cara a cara, cuerpo a cuerpo, desnudos, hablando, como siempre luego de haber curtido, no me habría caído tan mal, ni hubiese reaccionado de la forma en que lo hice cuando me contó que el tipo le había propuesto casamiento y ella casi le dice que sí. &lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-79214363?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/79214363'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/79214363'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_07_21_archive.html#79214363' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-77943267</id><published>2002-06-19T15:22:00.000-03:00</published><updated>2002-06-19T15:22:36.340-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*XLI*&lt;br /&gt;¿Por qué el día tiene veinticuatro horas? ¿Por qué no cuarenta y ocho o setenta y dos? ¿O cincuenta, o setenta y cinco, o sesenta y nueve? Deberían hacerse días de más horas. Definitivamente, veinticuatro son muy pocas. No alcanzan para hacer todo lo que uno quisiera, y veinticuatro es un número arbitrario de horas que podría reemplazarse tranquilamente por otro mayor, ya sea treinta y seis, cuarenta y cuatro, o cincuenta y uno. No me vengan con que veinticuatro horas es el tiempo que se toma la tierra para dar una vuelta a sí misma, y que por esa razón, el día tiene esa cantidad de horas. Un día puede ser otra cosa que el tiempo que pasa entre que aparece el sol, desaparece y vuele a aparecer. Hay lugares en que la noche dura, paradójicamente, varios días. Es decir, por más de diez, quince, veinte horas, el sol está en el cielo, brindando luminosidad durante todo ese tiempo, y sin embargo, la gente sigue atada a su caprichoso día de veinticuatro horas. ¿Por qué? Claro, el cuerpo humano no pude mantenerse despierto por tanto tiempo. Pero ¿por qué esa decisión de descansar exclusivamente cuando anochece hasta el amanecer? Teniendo días de más horas, digamos, para hacerla fácil y redondear, pongamos setenta y dos, en lugar de hacer un solo descanso de ocho horas cada dieciséis, que es casi el promedio normal, es mucho mejor realizar varias “siestas” de pocas horas, por ejemplo dos o tres, cada diez horas. De esa manera, a lo largo de todo el súper día, se habrán tomado varios descansos, con lo que se suprimiría dormir ocho hora de corrido, lo que significa una gran pérdida de tiempo, tiempo en el que no se produce nada y conlleva un gran ritual, cambiarse, saludar, preparar tareas para cuando llegue la hora de levantarse, comidas y aseo al terminar, etc, etc. Otra ventaja, es que el día de mañana no sería algo tan próximo, tan amenazante. Muchas horas separarían al día de hoy del de mañana, y no unas míseras cuatro, siete, o diez, que, por ejemplo, constituyen horarios límite para entregas con el sistema actual, llevando a la gente a la desesperación, apuros innecesarios, noches de insomnio, etc. Haciendo un día con más horas todo eso se evitaría y habría tiempo para todo. Okey,  tendríamos que modificar el actual calendario y los años serian más cortos, con menos días. Ningún problema. La idea de cumplir años más seguido, aunque el tiempo de un cumpleaños al otro seguiría siendo el mismo, los días en cambio pasarían a ser menos. La gente tendría más años y llegaríamos a edades altísimas como doscientos quince. El festejo del centenario de vida sería un acontecimiento digo de festejos que con el sistema actual casi no sucede. ¿No estaría bárbaro cumplir cómo si nada veinte años de novio, o setenta y cinco de casados?...&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-77943267?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/77943267'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/77943267'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_06_16_archive.html#77943267' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-77943134</id><published>2002-06-19T15:19:00.000-03:00</published><updated>2002-06-19T15:19:16.120-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*XL*&lt;br /&gt;Desde el hermoso patio interior de la clínica observé el cielo. Me senté en un banco, y contemplé cómo en cinco minutos se acababa el día para darle paso a la noche. El cielo se pobló rápidamente de estrellas. Casi sin darme cuenta oscureció completamente. En apenas dos días me iba a Europa y todavía me quedaban un montón de cosa por hacer. Tal vez, a partir de ese momento, me tendría de acostumbrar a no planificar tanto las cosas. Desearía no haber decidido tan abruptamente el viaje y haber planificado todo con más anticipación. Ya casi no me quedaba tiempo y tendría que hacer todo un poco más apurado que de costumbre. Sin embargo, me relajé, tiré la cabeza hacia atrás, y me puse a pensar en otra cosa.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-77943134?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/77943134'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/77943134'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_06_16_archive.html#77943134' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-77615918</id><published>2002-06-11T14:16:00.000-03:00</published><updated>2002-06-11T14:16:21.336-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*XXXIX*&lt;br /&gt;Mirando al suelo, con los ojos colorados y un pañuelo en su mano derecha, salió Luciana. Nos vimos uno al otro y sin decirnos nada nos abrazamos. Estuvimos de esa manera, sosteniéndonos mutuamente y sin hablar, por un par de minutos. El que interrumpió el abrazo fui yo. La separé de mí y puse mis manos en sus hombros. Le pregunté cómo estaba su padre. Por suerte había estado mejorando y se encontraba fuera de peligro. En ese momento estaba durmiendo y ella había decido salir un momento para tomar un café. Me pidió disculpas por no haberme llamado, ni haberme contado lo que había pasado y también se disculpó por lo de la noche anterior en la puerta de su casa. Unos meses atrás, a raíz de una fuerte discusión (no me especificó acerca de qué y yo no quise preguntarle), habían dejado de hablarse. Desde ese entonces tampoco se veían y Luciana se sentía muy mal porque pensaba que todo era su culpa. Me contó un poco lo que le habían dicho los doctores acerca de la condición de su padre, que las causas del infarto fueron su desorden alimenticio y su adicción al tabaco, y los futuros cuidados que debían tener en cuenta para que no vuelva a ocurrir algo parecido. Después me comentó que los doctores le dijeron que en dos o tres días le iban a dar el alta, pero que si no se cuidaba, las posibilidades de volver de urgencia al hospital, en el mejor de los casos, eran muchas. Apenas terminó de hablar, unas gotas comenzaron a caer de sus ojos y rodar por sus mejillas. Me abrazó y así nos quedamos un rato largo.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-77615918?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/77615918'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/77615918'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_06_09_archive.html#77615918' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-77464097</id><published>2002-06-07T12:11:00.000-03:00</published><updated>2002-06-07T12:11:10.500-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*XXXVIII*&lt;br /&gt;Entre las puertas cuatrocientos cinco y cuatrocientos cuatro, sobre la pared, colgaba un televisor. Obviamente sin volumen, CNN en español mostraba unas inundaciones en la India. A los cinco minutos, sin darme cuenta, quedé solo en el piso. El doctor y la señora mayor ya no estaban más. Ni idea a dónde se habían ido, o a qué habitación habían entrado. Aproveché que nadie me veía y me levanté para cambiar de canal. Caminé hasta la TV, alcé mi mano hasta el botón “canal +”, y presionándolo tres veces, puse ESPN. Semifinal de la Champion´s League. Retrocedí unos pasos con la mirada puesta en la pantalla y me detuve al oír que la puerta de la habitación cuatrocientos cinco se abría.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-77464097?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/77464097'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/77464097'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_06_02_archive.html#77464097' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-77376665</id><published>2002-06-05T12:11:00.000-03:00</published><updated>2002-06-05T12:11:07.923-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*XXXVII* &lt;br /&gt;Subí al cuarto y último piso de la paqueta y pequeña clínica privada donde estaba internado el viejo de Luciana. Por ser el horario de visitas, mucha gente circulaba por los pasillos y tuve que esperar un turno para usar el ascensor. Caminé apurado por el cuarto piso buscando la puerta con el número cuatrocientos cinco. La encontré al final del pasillo, al lado de una ventana que daba a la calle. Me llamó la atención un sofá, con almohadones celestes, vacío, ubicado enfrente de la puerta. Volteé la vista para el otro lado para ver si encontraba a Luciana, pero no la vi.  Un doctor hablaba con una señora mayor un par de puertas más allá, cerca de donde el pasillo da vuelta para transformarse en el hall donde se espera al ascensor. Me senté en el sofá a esperar. Luciana podía estar adentro, pero también era posible que haya ido al bar del primer piso a comprar algo, no sé, galletitas, agua. Y yo no quería golpear la puerta y entrar así, de una, a la habitación, y encontrármelo al viejo en la cama, con todos esos cables que les ponen a los enfermos para medirles el ritmo cardíaco, para “conectarles” el suero, etc. &lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-77376665?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/77376665'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/77376665'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_06_02_archive.html#77376665' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-77302960</id><published>2002-06-03T18:29:00.000-03:00</published><updated>2002-06-03T18:29:24.720-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;br /&gt;*XXXVI*&lt;br /&gt;Nunca me llevé bien con el tipo. Pertenecía a una familia ultra conservadora con rica historia en el país, dueña de latifundios en cuatro provincias. Estrechamente ligada a las clases dirigentes del país, todos los miembros de la familia tuvieron sus cargos políticos en cada gobierno de turno, desde la época de Mitre hasta esta última década, en secretarías, e incluso un par fue ministro a comienzos del siglo XX. Su forma de pensar coincidía con la historia de la oligarquía terrateniente conservadora del país. Sucesivamente, su familia fue apoyando los diferentes gobiernos de facto de los años treinta, cincuenta, sesenta y setenta. Su vinculación y amistad con estratos militares lo llevaban al punto de negar sistemáticamente y, llegado el caso, justificar, la guerra sucia llevada a cabo en el país en las décadas del sesenta y setenta.&lt;br /&gt;Al principio, yo era muy chico y evitaba entrar en conversación con él. No entendía mucho y tampoco me importaba demasiado lo que se hablaba en su casa. Pero con el correr del tiempo, me fui dando cuenta de cómo habían sido realmente las cosas, y llegamos a tener un par de fuertes discusiones. Luego de un tiempo, arribé a la conclusión de que era inútil discutir con esa clase de pensamiento. Cuando comencé a ignorarlo y darle la razón como a los locos, pensé que había solucionado el problema. Al ir a comer a su casa, me transformaba en un ente que sólo respondía que sí a todo. Él comenzó a darse cuenta de mi juego y empezó a odiarme cada vez más. Me llamaba, injustamente, “zurdito”, y me provocaba para poder pelearse conmigo. No podía creer que su única hija esté de novio con un tipo “como yo”. Y hasta me acusaba de meterle ideas revolucionarias a Luciana, sin siquiera saber que era ella quien me pasaba los libros de historia, ensayos y biografías de héroes latinoamericanos a mí, y no yo a ella. Recuerdo que hacía lo imposible para que ella no siguiera conmigo. Y en parte lo comprendo. Al tener una sola hija debido a un problema de su esposa a los pocos meses de dar a luz a Luciana, sabía que una parte de la tradición familiar se terminaba con él. Luciana no seguiría sus pasos. Volcada de lleno a las artes plásticas y la literatura, Luciana no quería saber nada de campos, contactos, reuniones en casonas, estancias, visitas a funcionarios, La Sociedad Rural, ni cargos en el gobierno. A su padre le costó digerir la falta de interés en la tradición familiar, pero terminó aceptándolo. Y a través de la vocación de Luciana encontró la manera de separarla de mí: un master en artes en una conocida escuela de París. Un año y medio, todos los gastos pagos. Ella no pudo decirle que no y se fue.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-77302960?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/77302960'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/77302960'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_06_02_archive.html#77302960' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-77302817</id><published>2002-06-03T18:25:00.000-03:00</published><updated>2002-06-03T18:25:27.793-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*XXXV*&lt;br /&gt;Con el pasaje en la mano, se me cruzó por la mente volver a casa para dejarlo, llamar a mi primo, darme una ducha y salir para el hospital. Hablar con Natalia había pasado a un segundo o tercer plano. Hasta casi me había olvidado. Además, si nuestra historia había terminado definitivamente, no había más nada que hablar, ¿qué tenía que estar dándole explicaciones acerca de mi vida? Si llego a tiempo a avisarle que me voy, le avisaré. Y si no, lo lamento y se enterará vía e-mail. Ahora tenía que decidir que hacer el resto del día. Eran las cinco y media de la tarde y estaba en pleno centro de Buenos Aires: Santa Fe y Suipacha. Mi departamento quedaba en Caballito y la clínica donde estaba el viejo de Luciana por Belgrano. Lo pensé un rato y decidí ir directamente a la clínica. Hacer semejante triangulación me llevaría más de dos horas entre ir y venir. No valdría la pena. &lt;br /&gt;Paré un taxi &lt;br /&gt;-Crámer y Sucre.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-77302817?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/77302817'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/77302817'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_06_02_archive.html#77302817' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-77302755</id><published>2002-06-03T18:23:00.001-03:00</published><updated>2002-06-03T18:23:36.933-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*XXXIV*&lt;br /&gt;Salí corriendo para la agencia de viajes. Luis se sorprendió al verme una hora antes de lo que habíamos quedado. Le pagué lo que correspondía, comisión incluida. A pesar de que no quería cobrármela, insistí en que lo haga. Tal vez porque no quería sentir como que me estuviera haciendo un favor o un regalo. No quería quedar debiéndole nada a nadie. Es más quería dar por terminado el tema, e irme lo más rápido de ahí para ver a Luciana en el hospital. Me entregó el pasaje en un sobre de plástico transparente, y quiso darme algunas instrucciones, inútiles, porque no era la primera vez que viajaba y no le presté atención. Saludé a Luis en medio de sus recomendaciones y me escapé.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-77302755?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/77302755'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/77302755'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_06_02_archive.html#77302755' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-77302731</id><published>2002-06-03T18:23:00.000-03:00</published><updated>2002-06-03T18:23:05.166-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*XXXIII*&lt;br /&gt;¡Luciana! Pensé. Traté de acomodar mi cabeza, volver a la realidad. Dejé las papas arriba de la mesa ratona del living, me sacudí las manos y corrí al teléfono.&lt;br /&gt;-¿Hola?&lt;br /&gt;-¿Luciana?&lt;br /&gt;-No, Marcela, ¿cómo andás?&lt;br /&gt;-Ah, Marcela, ¿qué decís?&lt;br /&gt;-Y, acá andamos. Escuchá una cosa, esta noche vamos a ir a la clínica, ¿venís?&lt;br /&gt;-¿Qué? ¿Qué clínica? ¿Qué pasó?&lt;br /&gt;-¿Qué? ¿No sabías nada?&lt;br /&gt;-¡No! ¿Qué pasó? ¿Quién está internado? ¿A alguien le pasó algo?&lt;br /&gt;-¿Cómo? ¿Luciana no te dijo nada?&lt;br /&gt;-¡Por Dios! Nadie me dijo nada. ¿Luciana está bien?&lt;br /&gt;-El viejo de Luciana tuvo un infarto. Esta internado desde hace un par de días. Hasta ayer estuvo jodido, pero parece que está mejorando. Luciana se está quedando a la noche en la clínica, y nosotros vamos a hacerle el aguante.&lt;br /&gt;-¡No te puedo creer!&lt;br /&gt;-Para eso te llamaba, para preguntarte si podías venir. Yo no puedo quedarme toda la noche porque pasado mañana tengo un examen importantísimo. &lt;br /&gt;-¡Pobre Luciana!... Claro, uy pobre, con razón estaba así ayer a la noche.&lt;br /&gt;-¿Qué?&lt;br /&gt;-No, nada.&lt;br /&gt;-Entonces ¿venís?&lt;br /&gt;-Sí, claro.&lt;br /&gt;-Cuando Pablo sale del trabajo, me pasa a buscar, ¿querés que te pasemos a buscar?&lt;br /&gt;-No, tengo que hacer unas cosas a la tarde. Pasame la dirección y la habitación, que apenas termino me voy para allá.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-77302731?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/77302731'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/77302731'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_06_02_archive.html#77302731' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-77121882</id><published>2002-05-29T21:24:00.000-03:00</published><updated>2002-05-29T21:24:45.113-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*XXXII*&lt;br /&gt;Con la excusa de ir vaciando la heladera, esa mañana había desayunado con todo. Me había preparado un par de tostados con el queso fresco que quedaba, comido las últimas rodajas de pan lactal acompañadas con las sobras de tres quesitos Adler de distintos gustos, y terminado a pura cucharada el pote de dulce de leche. No soy de comer dulce de leche a la mañana. No me gusta en ayunas, me empalaga. Pero ese día, después de los tostados y los panes con quesito, necesitaba algo dulce. Vi el pote a poco de terminar y le entré. Para tomar, me había hecho un vaso de chocolatada y con las últimas tres naranjas, un jugo, con bastante azúcar. Con todo eso me ahorraría el almuerzo y tiraría hasta bien entrada la tarde. Sin embargo, luego de levantarme del sillón, alrededor de las tres y media, sentí un apetito voraz. Acelerado como estaba, corrí a la heladera. En primer plano estaba la botella de Sprite por la mitad. No tenía sed, tenía hambre. ¿Aceitunas? No. ¿Paté? No, no tenía pan para acompañar. ¿Huevos? Lo mismo, no había pan. Y encima era mucho trabajo freírlos. ¿Caldo de carne? Ni a palos me hacía una sopa. ¿Lechuga? ¿Tomate? No. Quería algo sólido. Cerré la puerta de la heladera y busqué en la alacena. Entre latas de puré de tomate, arvejas y ensalada rusa, encontré en paquete de papas fritas. Perfecto. Justo lo que necesitaba. Lo abrí, metí la mano dentro, tomé varias papas y las llevé a la boca. Mastiqué, un poco apurado, y tragué. Con la cabeza ya en otra parte, volví a relajarme. Cuando ya me había olvidado de todo y dirigía al sillón de nuevo, sonó el teléfono.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-77121882?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/77121882'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/77121882'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_05_26_archive.html#77121882' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-77121789</id><published>2002-05-29T21:21:00.002-03:00</published><updated>2002-05-29T21:21:56.330-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*XXXI*&lt;br /&gt;Traté de hacer un paralelo entre mi mente y el techo del departamento. Me esforcé a más no poder para imitar el inmenso blanco que ocupaba mi vista. Completamente relajado a lo largo del sillón, revisé durante minutos cada rincón del techo. Casi tan difícil como poner en stand-by la cabeza, resulta no encontrar manchas en una superficie que a simple vista, parece siempre recién pintada. De a poco, iban apareciendo pequeños lunares en lugares ya antes chequeados. Manchitas, que antes no estaban, se dejaban ver un par de veces para luego jugar con mi visión y desaparecer y ubicarse en otro rincón más lejano. Al rato, el blanco uniforme dio lugar a amplias tonalidades fácilmente diferenciables. Me acordé de los esquimales. Se dice que ellos distinguen más de treinta tonos de blanco, cada uno con un nombre diferente, y son capaces de identificarlos aún cuando ven ese color aislado sin compararlo con otro blanco. Cerré los ojos un rato y volví a abrirlos. Por un instante el techo se había limpiado. Sonreí. Pero al rato, el blanco comenzó a poblarse nuevamente de puntos negros. Es más, algunos no eran sólo puntos, simples manchas redonditas, sino que fueron tomando formas más irregulares, de diferentes tamaños, y hasta pude comenzar a discriminarlos por colores. La mayoría eran negros, pero nuevos colores y tonos se hicieron visibles. Escalas de grises, azules, verdes y hasta violetas. Me llamó la atención uno, de color rojo, pequeño, que se hallaba solo, aislado, cerca del límite entre el techo y la pared, a la altura del ventanal que da al balcón. Mientras las otras manchas se agrupaban y jugaban a esconderse y aparecer por toda la superficie, ese puntito permanecía quieto en ese rincón. Pensé que tal vez, al ser el único de color rojo, las demás manchitas lo discriminaban y no lo dejaban participar de sus juegos. Tal vez, entre tantas manchas de colores oscuros y fríos, él no tenía lugar o no había encontrado compañeros. Pero, también se me ocurrió que el puntito rojo tal vez sea el líder, el comandante de todas las manchas del techo. El jefe. Mientras las demás trabajaban, él se quedaba ahí, vigilándolas, controlando que cumplan con sus tareas. Y su ubicación no era esa porque sí. Se había elegido la mejor. Un rincón por demás estratégico. Encima del barral de las cortinas, ese lugar era el más difícil de limpiar, y, de pie, por esa zona, era casi imposible poder divisarlo. Me incliné por esa opción y decidí que la próxima vez que tenga que pintar el techo, me haría el distraído y no lo borraría.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-77121789?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/77121789'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/77121789'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_05_26_archive.html#77121789' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-77121784</id><published>2002-05-29T21:21:00.001-03:00</published><updated>2002-05-29T21:21:39.330-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*XXX*&lt;br /&gt;Lista de cosas que todavía me faltaba hacer. Hablar con Luciana. Averiguar por qué no me había llamado. Qué le pasaba que no me pudo o quiso contar. Pagar y retirar el pasaje. Pasar por el diario a retirar las últimas cosas que no me había podido llevar el otro día. Encontrarme con Luciana para contarle de mi viaje. Hacer lo mismo con Natalia y dejar en claro un par de cositas. Llamar a mi primo para proponerle que se venga a vivir a mi depto mientras esté afuera. Ver a Luciana, charlar con ella, despedirme.&lt;br /&gt;*** &lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-77121784?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/77121784'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/77121784'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_05_26_archive.html#77121784' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-77121776</id><published>2002-05-29T21:21:00.000-03:00</published><updated>2002-05-29T21:21:17.516-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*XXIX*&lt;br /&gt;El día siguiente estuve en casa hasta entrada la tardecita. Por supuesto que no pude sacarme de la cabeza el después-te-cuento-ahora-no-puedo-yo-te-llamo con el que me fui dormir la noche anterior. Intenté hacer la mayor cantidad de cosas posibles para hacer la espera de su llamado un poco más leve. Le mandé un mail a Martín diciéndole que en cinco días aterrizaba en Fiumicino, que contaba con su oferta de quedarme con él en el departamento de su chica italiana y que celebraba la idea de irnos en el verano europeo a Ibiza, experiencia que tenía pendiente y que me habían recomendado. Ordené los archivos de la compu, realicé varios backups y preparé la laptop para el viaje con algo de música en mp3. A las doce del mediodía ya había pasado dos veces la aspiradora por todo el departamento, ordenado el placard, limpiado el baño y vaciado la heladera. Faltaban tres días para que me vaya y ya había dejado todo listo. Sin nada más que hacer hasta las cuatro, horario en el que había quedado con Luis para pasar por la agencia a pagar y retirar el pasaje, me tiré en el sofá del living.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-77121776?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/77121776'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/77121776'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_05_26_archive.html#77121776' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-77121764</id><published>2002-05-29T21:20:00.000-03:00</published><updated>2002-05-29T21:20:59.826-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*XXVIII*&lt;br /&gt;-Luciana.&lt;br /&gt;Se dio vuelta y me miró.&lt;br /&gt;-Sos vos. Me asustaste&lt;br /&gt;Se notaba por cómo se movía y lo desprolijo de su pelo, que estaba apurada. Me saludó con un beso en la mejilla y se acercó al cordón de la vereda. La luz de la lámpara de la calle alumbró su cara.&lt;br /&gt;-Estaba por tocarte el timbre... ¿Estas bien? Te dejé un par de mensajes en el contestador, ¿los escuchaste? Quería hablar con vos...&lt;br /&gt;Miró a los dos lados de la calle, pareciera como que esperara a alguien.&lt;br /&gt;-¡Lu! ¿Qué pasa? ¿A dónde vas a las doce de la noche?&lt;br /&gt;Se dio vuelta y me miró a los ojos. Con una mano se corrió el pelo de la cara. Estaba un poco pálida. Su rostro denotaba cansancio, agotamiento. Se pasó la mano por los ojos, queriendo ocultar lo inocultable: había estado llorando.&lt;br /&gt;-Después te cuento.&lt;br /&gt;Giró su cabeza y miro en dirección a donde venía el tránsito.&lt;br /&gt;-Pero... ¿estas bien? &lt;br /&gt;-Perdoná, escuché los mensajes pero no te pude llamar. Mañana hablamos.&lt;br /&gt;-Pero, ¿qué pasa? ¿Todo bien?...¿Estuviste llorando?&lt;br /&gt;-Después te cuento. Ahora no puedo, me tengo que ir. Yo te llamo mañana, ¿okey?&lt;br /&gt;Levantó su brazo derecho y un paró un taxi.&lt;br /&gt;-¿A dónde? ¿Qué pa...-&lt;br /&gt;Era demasiado tarde. Ya había subido al auto y se estaba yendo.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-77121764?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/77121764'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/77121764'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_05_26_archive.html#77121764' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-76970044</id><published>2002-05-25T19:11:00.000-03:00</published><updated>2002-05-25T19:11:10.020-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*XXVII*&lt;br /&gt;Me detuve frente a la gran puerta de madera. Miré el barato reloj digital que envolvía mi muñeca izquierda. Las doce y siete. Me acerqué y traté de mirar por entre las rejas a través del pequeño vidrio ahumado del centro de la puerta. Si estuviese despierta se vería la luz de su departamento reflejada en el angosto pasillo. Pero no se veía nada. Di un paso atrás y metí las manos en los bolsillos de mi campera. Comenzaba a hacer un poco de frío. Estaba preocupado. Generalmente, Luciana se acuesta tarde. Escucha a Dolina y se queda pintando o leyendo hasta las dos, tres de la mañana. Por eso me pareció raro que esté todo oscuro. Más que no me haya contestado los dos mensajes que le había dejado en el contestador. Decidí tocar el timbre igual. Me acerqué nuevamente a la puerta y un segundo antes de presionar el botón ubicado debajo del indicador plástico que decía 3 A, sentí un ruido de llaves que venía de adentro. Me aparté de inmediato. La gran puerta de madera se abrió rápidamente. Revolviendo el interior de su cartera con una mano, cerrando la puerta con las llaves en la cerradura con la otra, y con la cabeza gacha, salió Luciana. &lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-76970044?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/76970044'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/76970044'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_05_19_archive.html#76970044' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-76970034</id><published>2002-05-25T19:10:00.001-03:00</published><updated>2002-05-25T19:10:37.800-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*XXVI*&lt;br /&gt;Todos los sábados a partir de las siete u ocho de la noche nos reuníamos en ese lugar. La entrada era gratis. El ambiente agradable. Se podía tomar algo en la barra o pedirse una pizza para comer en las mesas. Tenía una especie de hogar-chimenea con cómodos y amplios sillones alrededor. Cerca de la entrada había dos flippers gastados y un videojuego de fútbol. Por lo menos hasta las dos o tres de la mañana, que era el horario límite que nos imponían nuestros padres y que nosotros obedecíamos, los habitués eran adolescentes como nosotros, y hasta más chicos, lo que nos hacía un poco los dueños del lugar.&lt;br /&gt;De fondo, pasaban, la música que estaba de moda en ese momento. Y a veces el dj nos dejaba elegir a nosotros los temas.&lt;br /&gt;Al pasar por la puerta recordé los buenos y malos momentos que pasamos ahí. Justamente uno de cada uno de ellos fueron la causa y la consecuencia de la primer pelea que tuve con Luciana. El bueno (la causa) fue porque me había transado a una chica que estaba buenísima. Todos los pibes estaban atrás de ella y yo fui el que pudo convencerla y darle unos besos, lo que aumentó un poco mi popularidad. El malo (la consecuencia), fue al día siguiente, cuando las amigas de Luciana, que estaban presentes en el lugar, le contaron, y por dos semanas no me dirigió la palabra. Teníamos dieciséis años y hacía tres meses que salíamos.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-76970034?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/76970034'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/76970034'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_05_19_archive.html#76970034' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-76970021</id><published>2002-05-25T19:10:00.000-03:00</published><updated>2002-05-25T19:10:08.113-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*XXV*&lt;br /&gt;-Fue un beso, nada más. Te juro que no pasó nada, en serio.&lt;br /&gt;-No te creo.&lt;br /&gt;-Pero si es verdad. Transamos y punto. Ella empezó todo. Ella me encaró y...-&lt;br /&gt;-Ahora me vas a decir que la víctima sos vos. Te apretás a una mina y no tenés la culpa.&lt;br /&gt;-Bueno, sí, yo la seguí, pero...-&lt;br /&gt;-Pero nada... Y enfrente a mis amigas. No tenés cara.&lt;br /&gt;-Ya te pedí perdón, ¿qué más querés?&lt;br /&gt;-Nada quiero. Sólo que no puedo seguir más con vos sabiendo que ante cualquier mina que se te cruce...ya sabés.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-76970021?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/76970021'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/76970021'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_05_19_archive.html#76970021' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-76804933</id><published>2002-05-21T14:26:00.000-03:00</published><updated>2002-05-25T19:09:13.000-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*XXIV*&lt;br /&gt;Un poco antes de las doce, y ya entonado por el vino, agradecí a Luis por la reserva del pasaje -además de haberme hecho una a Madrid, también, por las dudas, me había reservado un asiento a Roma. Me comentó que solía hacer ese tipo de cosas para ganar la confianza del cliente, y casi sin pensarlo había hecho lo mismo en mi caso-, a su esposa por la cena, y di por terminado el encuentro. &lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-76804933?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/76804933'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/76804933'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_05_19_archive.html#76804933' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-76732789</id><published>2002-05-19T18:18:00.000-03:00</published><updated>2002-05-19T18:18:18.760-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*XXIII*&lt;br /&gt;Les falta un poco de sal. El salero, ¿dónde está? Ahora sí. Muy rica la salsa. Suavecita, como me gusta a mí. Muy bueno el vino también. Me perdí disfrutándolo. Por primera vez, el horrible cuadro que adorna el frío living comedor, cobró sentido. Un pescador, de gruesos trazos, sentado bajo un deforme sauce en la rivera de un río verde. Parecía que había picado pero él estaba dormido o descansando tan cómodamente que no se daba cuenta o no le importaba. La catarata inquisidora había comenzado apenas puse un pie en la moderna y fría casa. Llevaba no más de quince minutos ahí y ya había palabras que no entendía. Tal vez porque no les prestaba atención. Miré al pescador y me pregunté por qué dejaba que los peces coman de la carnada sin que él haga nada. Al fondo, un ave volaba por encima de la choza del pescador. Pancito para empujar. Tomé con las dos manos la servilleta de mi falda, la pasé por mi boca, y la volví a apoyar donde estaba. Fin de la primera copa de vino tinto. Se acercó el perro, lo retaron y se fue a la cocina. Más palabras y frases vacías que entraban por un oído y salían por el otro. Busqué desesperado la botella de tinto y llené mi copa. Un sorbito. Preguntas pelotudas. Un sorbo grande. Dejé la copa vacía y seguí comiendo para mantener ocupada mi boca y no tener que contestar más que un “ajá...”. En un costado, el balde lleno de pescados era invadido por blancas aves que los picoteaban sin que el pescador tampoco responda. ¿Por qué no vuelve el perro? A mi no me molestaba, pero para ellos quedaba mal que el animal esté encima del invitado. La voz agua seguía martillando mi cerebro. No se cansaba de hablar. Solución: mas vino. Otra copa llena. La botella ya estaba por la mitad. A pesar de que ninguno de ellos tomaba, el vino que habían comprado para mí era bastante bueno. Mi cabeza seguía entre la pintura y el cada vez más vacío plato de fideos caseros.  Mi vista, cansada de esperar que el pescador reaccione, se perdió en la mesa. Comencé a observar detenidamente los bordes con puntillas de los individuales. Luego, me quedé en el reflejo de las luces en la mesa. Él, al igual que yo, no pronunciaba palabra. Sólo lo hacía esporádicamente para acotar alguna que otra pavada. Me serví otra copa de vino. Empezó a hacer calor. Me levanté para sacarme el pulóver y volví a sentarme inmediatamente. Los dos habían terminado. De brazos cruzados, seguía hablándome de trivialidades que sólo a ella le importaban. Ni siquiera cuando se levantó para ir a la cocina a llevar la fuente con los fideos que sobraron se detuvo. El taladro perforaba mi sien cada vez más profundo. Otra copa de vino. Mis ojos volvieron con el pescador. Terminé mi plato. El estómago, satisfecho. Mi cabeza, huyendo de la avalancha de palabras que la perseguían. La nube gris que se posaba sobre la rivera del río avisaba que la lluvia era inminente. Sin embargo, el pescador no parecía querer moverse de abajo del sauce. Era su momento de paz y tranquilidad y lo comprendí. &lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-76732789?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/76732789'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/76732789'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_05_19_archive.html#76732789' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-76731907</id><published>2002-05-19T17:45:00.000-03:00</published><updated>2002-05-19T17:45:54.360-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*XXII*&lt;br /&gt;Luis entró a trabajar en la agencia de turismo hace ocho años, más o menos, como cadete y fue escalando posiciones hasta ocupar el cargo de gerente de ventas. Gran parte de la agencia depende de él. A los veintinueve años, ya conoce casi todo el planeta: el estar en un cargo tan importante le permite conseguir pasajes casi mensuales a todo el mundo a muy bajo precio o, en la mayoría de las veces, gratis. &lt;br /&gt;Nuestros padres eran amigos y se juntaban todos los sábados a la noche en casa. Era plena década de los ochenta. Mientras ellos, entre picadas y vino tinto, jugaban al T.E.G., nosotros jugábamos a Invasión Extraterrestre. Yo era Donovan y él Trailer. Al llevarme un par de años, el que mandaba era él. Todas las misiones estaban bajo su mando y él disponía que hacer con los prisioneros. Su fantasía era capturar a Diana y casarse con ella. A mí me tocaba Juliet, la cual no me gustaba, y me prohibía, vaya a saber por qué razón, que yo fantasee con Elizabeth.&lt;br /&gt;Durante nuestra infancia nos veíamos casi a diario gracias a la proximidad de nuestras casas y de que por esa época todavía se podía salir a jugar a la calle. Después él empezó la secundaria y se fue haciendo de otros amigos. Sus viejos se separaron y él se fue a vivir con su padre a otro barrio. Nos fuimos alejando cada vez más y dejamos de vernos. Pasaron los años, cada uno hizo su vida, y a partir de un casual encuentro en la calle un tiempo atrás, en el que intercambiamos teléfonos, retomamos contacto y de vez en cuando voy a comer a su casa, donde su esposa, alta, de tez muy blanca y pelo negro batido, muy parecida a Diana, suele preparar unos fideos con champiñones exquisitos.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-76731907?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/76731907'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/76731907'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_05_19_archive.html#76731907' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-76731878</id><published>2002-05-19T17:44:00.000-03:00</published><updated>2002-05-19T17:44:05.406-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*XXI*&lt;br /&gt;Qué hacés, chabón! Todo bien? Qué alegría recibir noticias tuyas! Y qué noticias, eh? Qué bueno que te vengas para acá! Ahora estoy en Nápoles (perdón, Napoli se dice) con una tana que me enganché en Grecia que no te cuento. Otra que la Cuccinotta! La cuestión es que en un par de días nos estamos yendo a Roma. La mina tiene un depto y nos pensamos quedar ahí hasta que empiece el verano. Después nos vamos a pasar la temporada a España. Venite, aguantamos un toque en Roma, te recorrés lo que puedas en Italia y nos vamos de joda a Ibiza, te cabe? No busques albergue, ni hotel, ni nada. El depto de la tana, según ella dice, es grande. Así que te quedás con nosotros. Avisame el día y la hora que venís, que te vamos a buscar al aeropuerto. Nos estamos viendo.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-76731878?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/76731878'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/76731878'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_05_19_archive.html#76731878' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-76731829</id><published>2002-05-19T17:42:00.000-03:00</published><updated>2002-05-19T17:42:15.123-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*XX*&lt;br /&gt;Pensé que se iba a enojar, y sin embargo, mi propuesta le gustó. &lt;br /&gt;Después de hojear el informe y dárselo a su secretaria para que lo lleve a la correctora, nos quedamos hablando un rato. Para romper el hielo comencé preguntándole sobre Natalia. El tipo se incomodó un poco, pero se fue relajando a medida que se iba dando cuenta que a mí no me importaba que estuvieran juntos. Cuando llegaron los cafés, saqué el tema del viaje. Al principio se sorprendió e intentó retenerme. Ofreció efectivizarme (yo estaba con un contrato trimestral) y permitirme trabajar más tiempo desde mi casa. Fue después de su oferta que yo hice la mía: seguir trabajando para el diario pero desde Europa. Prometí enviarle un texto por semana desde allá. La idea le interesó, pero al no tener claro cuanto tiempo podría llegar a estar fuera del país, no podía comprometerse a que cuando vuelva, me devolviera mi puesto de trabajo en el diario. No lo pensé mucho. Trato hecho. &lt;br /&gt;Salí de su oficina y fui directo a mi PC. Antes de empezar a despedirme y limpiar mi escritorio, abrí mi casilla de correo. Había dos mails sin leer. Uno era propaganda porno. El otro, no tenía remitente, y decía &lt;i&gt;“Desde Italia”.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-76731829?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/76731829'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/76731829'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_05_19_archive.html#76731829' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-76731777</id><published>2002-05-19T17:40:00.000-03:00</published><updated>2002-05-19T17:40:13.076-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*XIX*&lt;br /&gt;Apenas me enteré que Natalia no estaba, me alegré un poco más. No tenía nada de ganas de verla ni hablar con ella en ese momento. Por suerte había salido a hacerle una nota a un jugador de Nueva Chicago que el fin de semana anterior le había hecho tres golazos a River en el mismísimo Monumental. Seguro otro de esos reportajes pedorros sobre la vida sexual de los futbolistas, la relación con sus esposas y cómo afectan las concentraciones en la vida conyugal, etc, etc, etc.&lt;br /&gt;Caminé por la redacción, saludando a la gente como quien vuelve de una licencia por enfermedad, hasta llegar a mi escritorio. &lt;br /&gt;Prendí la compu y quise chequear los mails, pero no tuve tiempo porque, asomado desde su oficina, González pronunció mi nombre en voz alta. Le hice una seña, y antes de dirigirme hacia su oficina, eché un vistazo al monitor. Pude ver que tenía un solo mensaje nuevo. Decidí leerlo más tarde. &lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-76731777?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/76731777'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/76731777'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_05_19_archive.html#76731777' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-76579191</id><published>2002-05-15T12:58:00.000-03:00</published><updated>2002-05-16T10:01:11.000-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*XVIII*&lt;br /&gt;Es una bestia salvaje que habita las calles de las grandes metrópolis del mundo, especialmente Buenos Aires. Precisamente de esta ciudad es originario. Su fisonomía ha ido variando a través del tiempo y evolucionando al revés (¿o involucionando?). De formas redondeadas y simpáticas, con los más diversos colores, mutó hasta tomar la forma de un paralelepípedo, frío, amenazante y de un solo color en la mayoría de los casos. Generalmente se lleva muy mal con otra especie que transita por las ciudades, de color predominantemente negro y mucho más pequeña en tamaño, no así en cantidad.&lt;br /&gt;Este ¿monstruo? que no respeta casi ninguna ley y se rige bajo sus propias normas tiene un andar muy particular. Puede llegar a alcanzar grandes velocidades en espacios abiertos y amplios tanto como en lugares angostos y con obstáculos. En ambos casos logra su máxima velocidad muy rápidamente, pero no llega a mantenerla por más de doscientos metros aproximadamente. Casi siempre al recorrer esa distancia detiene su marcha para luego salir corriendo nuevamente (hay excepciones, que se repiten a diario, en las que, misteriosamente, recorre distancias mayores sin hacer ninguna parada). Está siempre apurado. Vaya a donde vaya lo hace con prisa y atolondradamente sin importarle quien se le cruce en su camino.&lt;br /&gt;Invade la ciudad de día, lo que no quita que también en altas horas de la noche la recorra, haciéndolo un poco más tranquilo y en cantidades muy inferiores.&lt;br /&gt;Su particularidad reside en el sorprendente y extraño hábito alimenticio que posee, y su sistema para comer y digerir la comida. Es carnívoro y antropófago, constituyendo el hombre su único alimento. Comienza el día con su estómago vacío, y a lo largo de las muchas paradas que realiza durante la jornada, se va tragando pequeñas cantidades de humanos, que sorprendentemente entran en sus fauces voluntariamente. Muchas veces, sus víctimas hasta se pelean por ingresar a su organismo. El tiempo de digestión varía. Puede ser tanto de cinco minutos como dos horas. Pasado ese lapso, la bestia escupe a sus víctimas y las arroja a su hábitat natural pero en un sitio diferente a donde anteriormente se las comió. Durante el día, si ve saciado su apetito, deja de comer y espera a que se vaya vaciando su interior. Cuando ya escupió suficiente gente, y se siente listo para volver a comer, retoma su rutinario proceso de alimentación.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-76579191?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/76579191'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/76579191'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_05_12_archive.html#76579191' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-76579169</id><published>2002-05-15T12:57:00.000-03:00</published><updated>2002-05-15T12:57:38.670-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*XVII* &lt;br /&gt;El ascensor llegó a Planta Baja y descendí. Caminé hasta la gran puerta de vidrio del edificio. Al quedar frente a ella, metí la mano izquierda en el bolsillo izquierdo de mi jean, saqué las llaves y destrabé la puerta. Di unos pasos y dejé que la puerta cierre sola detrás de mí. Eran las nueve y media de la mañana.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-76579169?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/76579169'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/76579169'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_05_12_archive.html#76579169' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-76537714</id><published>2002-05-14T12:50:00.000-03:00</published><updated>2002-05-14T12:50:30.523-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*XVI*&lt;br /&gt;Cerré con llave la puerta y, con la fina carpeta negra que contenía las veinte hojas de mi trabajo bajo el brazo derecho, caminé por el pasillo hasta el ascensor muy lentamente, como si fuera un astronauta a punto de abordar su nave en su primer vuelo espacial. Me detuve frente a los plásticos que simulan metal que hacen de puerta del ascensor y lo llamé presionando el botón con un solo dedo. Llegó enseguida. Abrí la puerta y subí a bordo. Después de haberle indicado que me lleve a la planta baja apretando el botón que dice PB, hice lo que hace todo el mundo en los ascensores mientras espera que el elevador lo deposite en la planta deseada: mirarse al espejo. Me sorprendí porque me vi distinto. Sí. Algo en mí había cambiado. No supe qué, pero noté una pequeña diferencia entre esa imagen que me devolvía el espejo y la que solía ver hasta entonces cada vez que veía mi reflejo.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-76537714?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/76537714'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/76537714'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_05_12_archive.html#76537714' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-76537639</id><published>2002-05-14T12:48:00.000-03:00</published><updated>2002-05-14T12:48:52.273-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*XV*&lt;br /&gt;Si fumara tal vez hubiera salido por lo menos a comprar un paquete de cigarrillos. Pero no. Desde el domingo a la noche que no asomaba la cabeza fuera de mi departamento, ni siquiera para ir al minimercado o sacar la basura. Podría haberme quedado adentro uno o dos días más. Tenía tiempo para presentar el informe hasta el viernes. Pero esa mañana me había levantado con todas las pilas. Al abrir las persianas, la luz del sol invadió y conquistó los dos amplios ambientes del departamento. Me asomé al ventanal de mi habitación. El cielo, sin una nube, tenía un color celeste fuerte que hacía días que no veía. Abajo, la gente iba y venía. Decidí que era momento de salir de mi breve y voluntario, aunque casi sin razones, encierro. Mientras me tomaba un capuccino, imprimí las veinte hojas -A4, interlineado doble, arial tamaño doce- del informe, hice una copia y la mandé por mail al diario. Antes de pasar por la agencia de viajes, pensé que sería una buena idea presentar el informe y sacarme de encima la obligación de tener que hacerlo sí o sí el viernes a la mañana.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-76537639?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/76537639'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/76537639'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_05_12_archive.html#76537639' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-76398253</id><published>2002-05-10T12:14:00.000-03:00</published><updated>2002-05-10T12:14:24.170-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*XIV*&lt;br /&gt;&lt;i&gt;“¡Oh, no! ¡Mataron a Kenny!”&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;Las agudas y ácidas voces de Stan y Kyle, anunciando a gritos la obligatoria y absurda muerte que le tocó esa vez a su compañerito de cuarto grado en la South Park Elementary, me despertaron a las dos y cuarto de la mañana. Traté de entender por qué demonios el televisor se había encendido a esa hora y a tan alto volumen. A los pocos segundos me di cuenta que esa molestia que sentía debajo de mi brazo era el control remoto. Con mi codo había presionado el botón de encendido del aparato. Casi instintivamente, lo tomé y, presionando el mismo botón, apagué el televisor. Me di vuelta e intenté seguir durmiendo. Imposible. No estaba para nada cómodo. Di unas vueltas y acomodé la almohada. Tampoco. Nada. Quedé boca arriba, moví un poco las piernas y entendí el por qué de tanta incomodidad: Estaba completamente vestido. Jeans, cinturón, remera y camisa. A esa altura ya me había despabilado por completo y ya era imposible continuar durmiendo. Llevé mis manos hacia la nuca, quedando éstas entre mi cabeza y la almohada. Así, vestido, boca arriba y con los ojos abiertos, me quedé inmóvil en la más pura oscuridad un largo rato, pensando en... nada. O en boludeces. Primero, juntando fuerzas para levantarme y sacarme los molestos jeans. Mi cerebro indicaba que lo mejor era hacerlo de una buena vez. Mi cuerpo, perezoso como ninguno, no quiso hacerle caso. Pensé en disfrutar a pleno mi cama, ya que por mucho tiempo quién sabe donde dormiría. Otra de las cosas que voy a extrañar: mi cama. Si hasta había veces en las que prefería volver a dormir a casa en lugar de quedarme en lo de Natalia debido a que su cama era de lo más incómoda... Natalia. Otra vez pensando lo mismo. Seguro que en ese preciso instante se estaría revolcando otra vez con González. Todo bien con él. Por ser mi jefe es un tipo copado. No me molesta que se curta a Natalia. Para nada. Es más. No tengo idea por qué me preocupo por ella. Lo nuestro ya fue. Eso lo tengo muy claro. Yo mismo me esforcé para que eso quede bien claro. Desde hace ya un par de meses que cada uno hace su vida, y si se quiere acostar con nuestro jefe, o con quien se le cruce, que lo haga... Tal vez eso me molesta: que conmigo se haya portado de una manera un tanto... como decirlo... ¿histérica? Antes y después de su viaje a Brasil dio muchas vueltas en lo que se refiere a nuestra relación. Que sí. Que no. Finalmente que sí. Más tarde que no. Así me tuvo varias semanas. Y apenas cortamos, al toque comienza a salir con el jefe. Eso me da un poco de bronca... pero que haga lo que quiera, total, en unos días me voy... ¿Y Luciana? ¿En qué andará que no me llamó?¿Cómo reaccionará cuando se entere que me voy y no sé cuando vuelvo? Si mañana no me llama, me doy una vuelta por su casa...Y eso fue lo último que pasó por mi cabeza antes de, por fin, volver a conciliar el sueño.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-76398253?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/76398253'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/76398253'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_05_05_archive.html#76398253' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-76398152</id><published>2002-05-10T12:11:00.000-03:00</published><updated>2002-05-10T12:11:25.540-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*XIII*&lt;br /&gt;El abrelatas no está nunca en su lugar. A pesar de que me esfuerzo para dejarlo en el cajón de los cubiertos después de usarlo, siempre me lleva de dos a cinco minutos encontrarlo. Leí una vez que los objetos tienen vida propia y se mueven a espaldas nuestras para hacernos la vida imposible. Aprovechan de nuestra ausencia para esconderse y/o cambiar de lugar. Por ejemplo, mi control remoto tiene manía por jugar entre las sábanas e irse a dormir debajo de mi cama, dentro de un zapato. Las llaves, luego de escaparse de su gancho, tienen predilección por descansar entre los suaves almohadones del sofá. Y el alicate para cortar las uñas ya se independizó y hace la suya. Se mueve por el departamento a piacere y amanece en los más insólitos rincones. Por las noches se deben encontrar con el abrelatas y salir de juerga. A este último lo encontré ese día arriba de la heladera. El muy cobarde debe haber tenido miedo de bajar y decidió quedarse ahí hasta que yo lo baje. Era hora de trabajar. Lo llevé hacia la pequeña lata de atún y lo obligue a hacer lo sabe. Terminado su trabajo, me aseguré que esa noche la pase dentro del cajón de los cubiertos acomodándolo entre las cucharas.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-76398152?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/76398152'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/76398152'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_05_05_archive.html#76398152' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-76261495</id><published>2002-05-07T11:00:00.000-03:00</published><updated>2002-05-07T11:00:47.533-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*XII*&lt;br /&gt;Día de llamados telefónicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Luis. ¿Cómo va?&lt;br /&gt;-Todo bien ¿Y vos?&lt;br /&gt;-Si tira avanti... ¿Estás ocupado?&lt;br /&gt;-Un poco. ¿Qué necesitabas?&lt;br /&gt;-Me estoy yendo a Europa. La semana que viene. Fijate qué tenés para Madrid, Roma, Londres o lo que sea.&lt;br /&gt;-¿Madrid, Roma o Londres?&lt;br /&gt;-O París. A donde sea que haya un lugar libre. Después te explico. Para este no, para el otro fin de semana, más o menos, ¿ok?&lt;br /&gt;-Ok. Te llamo en un rato.&lt;br /&gt;-Dale.&lt;br /&gt;-Te dejo que estoy con gente.&lt;br /&gt;-Listo. Chau.&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;-Hola! Te comunicaste con mi contestador. Yo no estoy o es muy probable que esté monitoreando el llamado para decidir si te atiendo o no. Ya sabés que hacer. Biiiiiiip.&lt;br /&gt;-Lu, ¿qué hacés? Soy yo... Bueh, nada, quería hablar con vos. ¿Te parece mañana? Voy para allá. O te venís a comer casa... Es importante... Llamame. Un beso, chau.&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;-¿Hola? Llamaba para pedir la baja del servicio.&lt;br /&gt;-Aguarde en línea que le paso con Bajas, por favor.&lt;br /&gt;-Aguardo...&lt;br /&gt;-Buen día. Mi nombre es Alejandro, ¿en qué puedo ayudarlo?&lt;br /&gt;-Buen día, llamaba para dar de baja el servicio.&lt;br /&gt;-A ver, un segundito... Sí, dígame&lt;br /&gt;-Ya le dije. Quiero dar de baja el servicio de teléfono.&lt;br /&gt;-Ok. Tiene la última factura a mano?&lt;br /&gt;-Sí&lt;br /&gt;-Dígame el número de cliente, figura arriba a la derecha.&lt;br /&gt;-A ver, un segundito... Acá está. Cero cinco tres cinco, uno uno dos dos, cincuentaiseis, veintitiuno.&lt;br /&gt;-Ajá... mmm... Tiene la última factura impaga, dice acá.&lt;br /&gt;-Sí. Vence el cuatro del próximo mes.&lt;br /&gt;-Efectivamente, pero para pedir la baja tiene que tener todas las facturas pagas.&lt;br /&gt;-Sí, pero esta es la del mes próximo. Hasta la fecha tengo todo pago. Quiero suspender el servicio a partir de fin de mes. &lt;br /&gt;-Claro, pero se factura por adelantado. Yo no le puedo tramitar la baja si adeuda un pago.&lt;br /&gt;-¡Pero si no adeudo nada!&lt;br /&gt;-La última factura. La del mes que viene.&lt;br /&gt;-Bueh. Te la pago ahora por teléfono con tarjeta.&lt;br /&gt;-Un momento que le paso con pago telefónico.&lt;br /&gt;-No! Pará... Aghhh...&lt;br /&gt;-Usted se ha comunicado con el servicio de pago telefónico. Digite su número de cliente. Al finalizar presione la tecla Numeral.&lt;br /&gt;-Mmm...Cero...Cinc..Trescinco... Unundosdos... cincoseis... dos, uno.&lt;br /&gt;-Usted tiene una factura impaga por el valor de: Setenta y tres pesos. Para abonar la factura con tarjeta de crédito, presione Uno. Para volver al menú anterior presione Dos.&lt;br /&gt;-Uno...&lt;br /&gt;-Digite el número de su tarjeta de crédito. Al finalizar presione la tecla Numeral.&lt;br /&gt;-Ehhhmmm... cero... uncincuatr... treintunsietesiet... mmm... mmm... ocho, cuatro.&lt;br /&gt;-Digite el código de seguridad que se encuentra al dorso de su tarjeta. Al finalizar presione la tecla Numeral.&lt;br /&gt;-Mmm...&lt;br /&gt;-Aguarde un momento mientras se efectúa el pago...El pago ha sido efectuado con éxito. Su número de comprobante es: Siete. Ocho. Seis. Seis. Uno. Nueve. Gracias por comunicarse con el centro de atenc- &lt;br /&gt;Click!&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;-Hola? Sí, yo recién llamé para pedir de baja el servicio, pero-&lt;br /&gt;-Un momento que le comunico con Bajas.&lt;br /&gt;-Ok... ¿Hola? Sí, yo recién llamé para pedir de baja el servicio, y me pasaron con pago telefónico porque debía una factura.&lt;br /&gt;-¿Sí...?&lt;br /&gt;-Quiero dar de baja el servicio telefónico.&lt;br /&gt;-¿Cuál es la razón por la que solicita la baja?&lt;br /&gt;-¿Es obligación decirte?&lt;br /&gt;-Necesito algo para poner en el reclamo.&lt;br /&gt;-Poné... Precio del servicio: Muy elevado.&lt;br /&gt;-Le puedo ofrecer una línea control, con un costo fijo por mes.&lt;br /&gt;-No. Quiero dar de baja el servicio.&lt;br /&gt;-Ooookey. ¿Tiene todo pago?&lt;br /&gt;-Sí. Acabo de pagar la factura del mes próximo.&lt;br /&gt;-Perfecto. Me tiene que dar su número de cliente, que se encuentra arriba a la derecha de su factura. Yo le tomo el pedido, y del Uno al Diez del próximo mes tiene que pasar por cualquier sucursal con las últimas tres facturas y Documento de Identidad, o Cédula, del titular.&lt;br /&gt;-¿Qué?&lt;br /&gt;-Las bajas se tramitan personalmente del Uno al Diez de cada mes. Una vez hecho el trámite, tiene que enviar por fax una confirmación del pedido de baja. Si el fax no llega en las setenta y dos horas, el pedido pierde validez.&lt;br /&gt;-¿Pero si el que me atendió antes no me dijo nada de eso?&lt;br /&gt;-El procedimiento es tal cómo le digo yo, señor.&lt;br /&gt;-¿Me estás diciendo que hasta el ooootro mes voy a seguir teniendo el servicio?&lt;br /&gt;-Así es. Son treinta días hasta que le corten el servicio. Igual no se preocupe, total el mes próximo ya lo pagó.&lt;br /&gt;-Bueh, entonces, ¿hasta qué no vaya a una sucursal a realizar personalmente el pedido, no pasa nada?&lt;br /&gt;-Efectivamente.&lt;br /&gt;-Bueno... entonces chau.&lt;br /&gt;-Qué tenga un bue-&lt;br /&gt;Click!&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;-Buen día, mi nombre es Marisa, lo llamo de Direct TV, ¿con quién tengo el gusto de hablar?&lt;br /&gt;-¿Por qué asunto es?&lt;br /&gt;-Llamaba para informarle la nueva promoción. ¿Está conforme con su actual compañía de cable?&lt;br /&gt;-Sí&lt;br /&gt;-Ah, porque estamos haciendo una promoción para nuevos clientes. Por sólo cuarenta y cinco pesos mensuales, IVA incluido, puede disfrutar del mejor servicio de televisión satelital. El costo de instalación no se lo cobramos.&lt;br /&gt;-Gracias pero no estoy interesado.&lt;br /&gt;-Mire que por casi el mismo precio que está pagando por el cable nosotros le ofrecemos ciento quince canales.&lt;br /&gt;-Sí, pero ninguno de películas. HBO, Cinecanal, Cinemax y Movie City hay que pagarlos aparte.&lt;br /&gt;-Ehh, Bueno, pero por seis meses le bonificamos el cincuenta por ciento en los packs premium y tiene gratis el Disney Channel. Además puede disfrutar del videoclub en pantalla con exclusivas películas doce meses antes que en el cable.&lt;br /&gt;-Y después de los seis meses ¿qué? Termino pagando casi el doble. Y las películas las tengo que pagar aparte también, y las tengo que ver en el horario que ustedes quieran. Para eso me las alquilo en el videoclub tradicional y las veo cuando quiera y encima es más barato.¿Y si quiero poner dos bocas?&lt;br /&gt;-Para la segunda el costo de instalación también es gratuito, pero el aparato le sale veintinueve pesos más por mes.&lt;br /&gt;-Ya estamos casi en los cien pesos. No me conviene. Yo necesito sí o sí dos bocas. La compañía de cable cobra sólo dos pesos por cada adicional.&lt;br /&gt;-Bueno... Pero, ahora que viene el Mundial, podrá ver exclusivamente en directo todos los partidos.&lt;br /&gt;-Los partidos son a las cuatro de la mañana. A esa hora estoy durmiendo.&lt;br /&gt;-Sí, bueno, pero después los repiten.&lt;br /&gt;-Las repeticiones también las pasan en los canales del cable. ¿Cuál es la ventaja?&lt;br /&gt;-Sí, claro, pero-&lt;br /&gt;-¿Tienen Fox?&lt;br /&gt;-¿Fox Sports? ¡Claro!&lt;br /&gt;-No. Fox solo.&lt;br /&gt;-Ah, no.&lt;br /&gt;-Fox es el canal que más veo. Pasa Los Simpsons, Padre de Familia, 24...&lt;br /&gt;-Sí, bueno, pero tenemos más de ciento cinco canales.&lt;br /&gt;-Yo no estoy todo el día mirando la televisión. No me interesa hacer zapping por cien canales. Me gusta llegar a casa y poner Fox. Y ustedes no lo tienen.&lt;br /&gt;-Y... no.&lt;br /&gt;-Entonces ¿por qué seguimos hablando?&lt;br /&gt;-Bueno, gracias de todos modos, señor.&lt;br /&gt;-No, gracias a vos, Marisa.&lt;br /&gt;Click!&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;-Luis?&lt;br /&gt;-Sí, soy yo. ¿Todo bien? ¿Qué hacías?&lt;br /&gt;-Y... estaba haciendo unos llamados... Contestando otros.&lt;br /&gt;-Escuchá negrito. Te paso unas cotizaciones y lugares disponibles. Estoy apuradísimo. ¿Tenés para anotar?&lt;br /&gt;-Dale, decime.&lt;br /&gt;-Buenos Aires-Madrid, el dos de mayo a la noche: Mil cuatro y monedas. Pesos. Dos lugares disponibles. Buenos Aires-San Pablo-Paris, también el dos a la noche: Seiscientos cincuenta dólares. Cuatro asientos libres...Y Buenos Aires-Roma, el primero a las once de la noche: Quinientos cincuenta dólares. Dos lugares... ¿Anotaste?&lt;br /&gt;-Sí.&lt;br /&gt;-Bueno, te dejo. ¿Hablamos?&lt;br /&gt;-Dale. Che, ¿Te paso a buscar hoy y vamos a tomar algo o a comer, eh? Y de paso te explico lo del viaje. Ah, Si podés haceme las reservas en el de Madrid.&lt;br /&gt;-Hoy no puedo. No sé, otro día. ¿Te parece? Yo te llamo.&lt;br /&gt;-Listo.&lt;br /&gt;-Ya mismo te hago la reserva. Acordate que lo tenes que confirmar y pagar esta semana.&lt;br /&gt;-Quedate tranquilo. Mañana o pasado paso por ahí.&lt;br /&gt;-Bueno. Nos vemos&lt;br /&gt;-Chau.&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;-Hola! Te comunicaste con mi contestador. Yo no estoy o es muy probable que esté monitoreando el llamado para decidir si te atiendo o no. Ya sabés que hacer. Biiiiiiip&lt;br /&gt;-Lu, soy yo de nuevo. ¿Estas ahí?... Bueno, nada. Llamame. Un beso.&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-76261495?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/76261495'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/76261495'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_05_05_archive.html#76261495' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-76143258</id><published>2002-05-04T00:47:00.000-03:00</published><updated>2002-05-04T00:47:25.603-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*XI*&lt;br /&gt;Me levanté habiendo descansado plenamente. Hacía rato que no me sucedía. En las semanas anteriores, por varias razones, había dormido muy poco. Esta vez fue distinto. Me había acostado relativamente temprano, a la una, y a las ocho ya estaba desayunando un capuccino instantáneo y unas tostadas con dulce de ciruela, y escribiendo en la compu el sueño de anoche. ***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-76143258?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/76143258'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/76143258'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_04_28_archive.html#76143258' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-76143032</id><published>2002-05-04T00:39:00.000-03:00</published><updated>2002-05-04T00:41:55.000-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*X*&lt;br /&gt;Entré en escena, al living, sin golpear, como lo hacen todos. Ahí estaba ella. Con ese vestido largo, verde clarito, que tan bien le queda, y el pelo típico de ella, planchado, bien lacio, peinado hacia un costado y con un mechón sobre su cara, casi tapándole uno de sus hermosos ojos verdes. Se dio vuelta y se alegró al verme.&lt;br /&gt;-Mirá, conseguí las entradas. ¿Estás lista, no?&lt;br /&gt;-Si, ya casi estoy.&lt;br /&gt;En el sofá estaba su ex. Todo bien con él. Salieron un tiempo hace ya unos años y se pelearon porque él se acostó con otra una noche en la habían discutido. Ella nunca lo perdonó. Pero ahora está todo bien. Somos todos amigos. No hay resentimientos y la convivencia es más que buena. Casi como si nada hubiera pasado. &lt;br /&gt;También estaba su amiga de la adolescencia y compañera de departamento, hermana de él. El vecino del departamento de al lado también estaba en la sala, sentado en otro sillón mirando la tele.&lt;br /&gt;Los saludé y me abracé con ella. Estaba contenta, y yo ansioso por salir con ella. &lt;br /&gt;De repente, entró un tipo. Yo no lo conocía. Aparentemente, ellos sí. Habló con ella. No pude entender bien qué le dijo, pero le cambió la expresión en el rostro. Se dio vuelta y me miró:&lt;br /&gt;-No vamos a poder ir.&lt;br /&gt;Sorprendido le contesté:&lt;br /&gt;-¿Cómo? ¿Por qué?&lt;br /&gt;-Tenemos que salir todos juntos-&lt;br /&gt;No sé o no me acuerdo qué es lo que me dijo. La cuestión es que ellos habían arreglado antes para ir a no sé donde con ese misterioso tipo. O algo parecido.&lt;br /&gt;Se levantaron y salieron todos menos ella. Se acercó y con esa mirada dulce que sólo ella tiene, me pidió perdón y prometió que saldríamos otro día. De nada sirvió lo difícil que me resultó conseguir esas entradas. Ellos supuestamente ya tenían planeado lo de esa noche. Me dio un beso y caminó hacia la puerta.&lt;br /&gt;Cuando se estaba yendo, el otro vecino, que recién llegaba, entró y se sentó conmigo en el sillón. Quedamos solos.&lt;br /&gt;Ya todos lo sabían, pero tenía que decírselo de todas maneras.&lt;br /&gt;-Hey, Chandler. Creo que estoy enamorado de Rachel.&lt;br /&gt;Me miró como diciendo irónicamente “no se nota”.&lt;br /&gt;-No. En serio. Me encanta Jennifer Aniston.&lt;br /&gt;Sorprendentemente, no hizo ningún chiste y siguió mirando la tele.&lt;br /&gt;Y yo seguí pensando en ella y maldiciendo a ese misterioso tipo que se la llevó no sé a donde. ***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-76143032?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/76143032'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/76143032'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_04_28_archive.html#76143032' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-76142936</id><published>2002-05-04T00:36:00.000-03:00</published><updated>2002-05-04T00:36:10.923-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*IX*&lt;br /&gt;¿Cuáles son los límites o las diferencias entre ser celoso, obsesivo, e inseguro? Por supuesto, hablando en términos de una relación con otra persona. &lt;br /&gt;Todos somos un poco celosos de nuestras chicas. Y está bien. Pero hasta cierto punto. Traspasada esa frontera, pienso, entran en juego los conceptos de obsesión e inseguridad. Se olvida y se borra lo mejor y más difícil de lograr en una relación: la confianza. Y sin confianza no hay relación posible. Es más. Toda buena relación está basada en la confianza mutua. Si esta es débil o no existe, o se disimula, la convivencia se torna en algo que deja de ser placentero para pasar a ser una preocupación más. &lt;br /&gt;Hay actitudes que lo demuestran, que dejan de ser simples celos para convertirse en actos típicos de un obsesivo, o paranoico si se me permite llamarlo de esa manera. Las razones posibles son dos. La primera, como dije antes, es la falta de confianza. Un comportamiento obsesivo, pasándose de los límites normales de los celos, es víctima de la desconfianza. Podría llamarse el miedo o la incertidumbre de que el otro esté haciendo algo que supuestamente no debería. Este concepto va de la mano con la propia inseguridad. El sentimiento de que la relación sea lo suficientemente frágil como para romperse. O capaz el tema pasa por otro lado. La inseguridad viene de la poca confianza que, además de tenerle al otro, se tiene a uno mismo. Se está inseguro de sí. De cómo está llevando adelante la relación. Va más allá de los simples celos, del querer proteger a la persona querida, que de esa manera, pasa a ser un objeto, un objeto al que hay que cuidar porque se lo pueden robar. Es la única explicación posible. Temer que se la puedan quitar, que se vaya con otra persona. Perderla. Ok. Nadie quiere perder a la persona querida, esta claro. Pero una cosa es desear que no pase nunca, y otra distinta es temer, vivir temiendo a que suceda. No estoy diciendo que hay que olvidarse y desatender a la persona a la que se quiere. Si no que el control obsesivo de las actividades del otro, no hace bien. Para ninguno de los dos. Por un lado, los celos y la inseguridad van creciendo día a día hasta sospechar de lo más mínimo y llegando al colmo de desconfiar de las más normales situaciones y actividades. Se llega a un punto en el que se exigen explicaciones donde no hay nada que explicar, se exigen respuestas a preguntas de obvias respuestas y cada vez el control sobre la otra persona es más grande. &lt;br /&gt;Por el otro lado, suelen suceder dos cosas no excluyentes. Es decir, se pueden dar las dos juntas o sólo una de las opciones. &lt;br /&gt;De a poco, a la persona celada le irán pareciendo normales todo tipo de inquisiciones, se irá acostumbrando al comportamiento obsesivo de su pareja. Lo irá aceptando como normal. Se inventará excusas para aprobar ese comportamiento y convencerse a ella misma de que es lo normal en una relación en la que aparentemente hay amor. Y esto es muy peligroso (mental y físicamente). Actitudes y hechos inaceptables, pasarán finalmente a ser aceptados con la simple y falsa excusa de que hay amor y todo se hace porque “en el amor hay que tolerar ciertas cosas”. Si desde un principio no se intenta detener ese comportamiento, tarde o temprano ira agrandándose y aceptándose como algo normal.&lt;br /&gt;De la misma manera, pero no estando de acuerdo con la actitud obsesiva, igual la aceptará y creará un mecanismo de defensa que sólo ella creerá. Para evitar los controles, preguntas y escenas de celos, recurrirá a la mentira. Muy fácil. Se le miente y/o esconde a la otra persona todo tipo de actividades que piensa o sabe que no le gustaría que haga. Encuentros con amigos, actividades inocentes, y llamados de rutina, serán ocultados, disimulados o simplemente negados, temiendo represalias, escenas, discusiones, etc. Y toda relación en la que interviene la mentira, aunque sea en lo más mínimo, es una relación falsa, de bases frágiles. El problema es grave. No hay relación posible. O mejor dicho, no hay amor alguno. No hay confianza. Es imposible mantener una verdadera relación de amor y respeto si la mentira se torna habitual en la pareja.&lt;br /&gt;Son las dos caras de la misma moneda. Por un lado está el comportamiento obsesivo, la necesidad de controlar al otro, la desconfianza en el otro y la inseguridad en uno mismo. Por el otro, está la mentira, para evitar el aumento de lo anterior y por temor.&lt;br /&gt;Una relación en la que uno tiene el control, decide por los dos, impone condiciones y domina sobre el otro, y en la cual la mentira, la desconfianza y el miedo ocupan un lugar, por más pequeño que sea, no es una relación verdadera. Sin lugar a dudas, es falsa. En una relación así, no hay amor, no hay respeto.&lt;br /&gt;A ver...&lt;br /&gt;El tipo, a las semanas de comenzada la relación, hace llamados telefónicos diarios inclusive a kilómetros de distancia.&lt;br /&gt;El tipo pregunta sobre actividades y personas desconocidas para él. Le gustaría que no las viera.&lt;br /&gt;El tipo insiste para verificar que esas personas se hayan ido de la compañía de ella.&lt;br /&gt;El tipo la pasa a buscar, pero la espera, no a la salida, sino en otro lugar.&lt;br /&gt;Ella asiente.&lt;br /&gt;Ella acepta.&lt;br /&gt;A ella le parece divertido.&lt;br /&gt;Ella deja de ir a lugares porque él no quiere que vaya, o ella no quisiera que él la acompañe.&lt;br /&gt;Ella le oculta amistades.&lt;br /&gt;Ella le dice cosas que no son.&lt;br /&gt;Uno de los dos es obsesivo e inseguro. El otro le miente.&lt;br /&gt;Se gustan. &lt;br /&gt;¿Se quieren? ¿Se respetan?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En eso me quedé pensado cuando me acosté esa noche.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-76142936?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/76142936'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/76142936'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_04_28_archive.html#76142936' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-76085976</id><published>2002-05-02T14:33:00.000-03:00</published><updated>2002-05-04T00:34:47.000-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*VIII*&lt;br /&gt;“Hola! ¿Qué tal? ¿Todo bien por Europa? En el último mail tuyo que recibí, hace ya unas semanas, me contabas que habías renunciado y no trabajabas más en ese pequeñísimo hotel a orillas el mar Egeo. Necesito saber por donde andás y cuales son tus planes en el corto plazo. Te explico. En dos semanas me estoy yendo para allá. Sí. Leés bien. Estoy un poco cansado de la vida rutinaria. Un poco tarde me arrepiento de la decisión que tomé catorce meses atrás cuando decidí quedarme y renuncié a acompañarte. Espero que no sea demasiado tarde y si estás pensando en finalizar tu experiencia y volver, lo entiendo perfectamente. Si tu intención es seguir girando por el viejo continente, esperame. Por ahora, lo único que tengo planeado es dejar todo en orden acá y volar a encontrarme con vos para comenzar el tan ansiado viaje por Europa juntos. Nada más. Una vez allá, el destino me fijará el itinerario, y su duración. Si me toca quedarme dando vueltas o en un lugar fijo allá, o si me toca volver, lo tomaré como un designio del destino. Así que ya sabés. Escribime lo antes posible. En estos días voy a sacar el pasaje. Indicame en que ciudad nos encontramos. Un abrazo, y nos estamos viendo”. ***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-76085976?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/76085976'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/76085976'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_04_28_archive.html#76085976' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-76085724</id><published>2002-05-02T14:25:00.000-03:00</published><updated>2002-05-04T00:31:36.000-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*VII*&lt;br /&gt;Mi teclado está al revés. Bah, todos los teclados están al revés. Los signos de exclamación (¡!) están ubicados al revés de cómo deberían estar. El inicial (¡) está arriba a la derecha y el final (!) arriba a la izquierda. Deberían estar al revés. ¿O no? Si se escribe de izquierda a derecha, así es cómo deberían estar ubicados. Y los de pregunta también. Están juntos pero en el orden inverso. El inicial a la derecha y el final a la izquierda. Si los paréntesis (()) y los corchetes ([]) están perfectamente ubicados, ¿por qué los signos de interrogación y exclamación no? Se me dirá que por cuestiones de idioma, que la distribución del teclado se definió en países con otras lenguas en las que esos signos iniciales no existen, pero si hay teclados que incluyen la eñe (ñ), ¿por qué no lo modifican? Tan complicado no debe ser. &lt;br /&gt;Cosas que se me ocurren sin pensarlas demasiado al estar tanto tiempo frente al teclado.***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-76085724?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/76085724'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/76085724'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_04_28_archive.html#76085724' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-76085611</id><published>2002-05-02T14:22:00.000-03:00</published><updated>2002-05-02T14:22:25.080-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*VI*&lt;br /&gt;Entré, o caí, en la red como un boludo. La revolución de las computadoras y de internet me atraparon. Al principio me resistí a tener un e-mail y usaba la PC sólo como procesador de textos o para juegos de estrategia. Cuando entré al diario casi me obligaron a conectarme a internet y sacar una cuenta de e-mail. Así lo hice, sin saber (ingenuo) que unos meses más tarde estaría sumergido por completo en el mundo virtual. A falta de una, saqué cuatro direcciones de correo electrónico: Una para los amigos, otra para cuestiones laborales, otra para usar en los chats o sitios que requieren una dirección para la registración y la última con otro nombre para citas a ciegas, cartas anónimas, etc. Más tarde sobrevivirían sólo las dos primeras. En cuanto a internet, tuve la obvia adicción que tienen todos los principiantes en la red que es buscar pornografía. Horas y horas visitando sitios de todos los estilos, gustos y perversiones, bajando fotos y videos, y frecuentando chats eróticos. Después de la época en que trabajé en el video club, en la que todos los días me llevaba a casa tres o cuatro películas para ver a la noche, esa etapa fue la que más tiempo de sueño me quitó. Noches enteras sin dormir, sentado frente a la pantalla en la tenue oscuridad que se producía al estar apagadas todas las luces de mi departamento iluminado sólo por el monitor. Después, como toda moda pa(sa)jera, se me pasó, y le encontré un mejor uso. Comenzó a resultarme imprescindible para el trabajo estar conectado las 24 hs, ya sea buscando información para mis informes o para estar al tanto de las últimas noticias, y la diversión pasa por crear nuevas páginas para “publicar” mis escritos y artículos a espaldas del diario, de manera “clandestina” si se quiere.&lt;br /&gt;En este caso en especial, si no hubiera tenido acceso a la red me hubiera sido imposible siquiera comenzar a preparar el informe que me tuvo ocupado los últimos cuatro días. ***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-76085611?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/76085611'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/76085611'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_04_28_archive.html#76085611' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3468269.post-76085518</id><published>2002-05-02T14:19:00.000-03:00</published><updated>2002-05-02T14:19:33.906-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>*V*&lt;br /&gt;Con Natalia nos conocimos en la producción de un programa de radio hace ya unos años. Entramos casi al mismo tiempo y tuvimos el período de adaptación y aprendizaje juntos. Enseguida nos caímos bien y la química que había entre nosotros se hizo tan notoria que siempre nos asignaban tareas para trabajar en pareja. Al tiempo nos empezamos a mover juntos entre las producciones de la radio. Llegamos a formar un buen equipo. Pegamos una onda increíble y juntos funcionábamos a la perfección. Físicamente, desde el primer momento en que la vi me gustó. Es muy linda. Tiene una carita de ángel que se empecina en tapar con abundante maquillaje, a pesar de que la única persona que se cree que le queda bien tanta pintura es ella. No viene al caso, es un detalle, pero últimamente, muy probable a pedido de alguien, está dejando de usar tanto maquillaje.&lt;br /&gt;A las pocas semanas de conocerla yo empecé a salir con una minita que había conocido en un boliche una noche, por venganza o por no sentirme tan solo después de haber cortado con Luciana. Tal vez ahí está la razón por la que en un principio no intenté, ni pasó nada con Natalia, y nos hicimos amigos.&lt;br /&gt;Al poco tiempo, lo de la otra chica se esfumó y cuando me quise dar cuenta yo no nos veíamos más. No tuvimos una ruptura ni nada. Simplemente dejamos de hablarnos y así fue que terminó. Pasaron unos meses en los que volví con Luciana y con la misma rapidez nos separamos otra vez, y a partir de ese momento empecé a fijarme en Natalia de otra manera. En los siguientes meses no me decidí a hacer nada al respecto y justo cuando había tomado coraje para hacerlo o por lo menos quise hablar del tema con ella, pasamos a trabajar en el diario. En la misma sección. Nos veíamos todos los días y yo no sabía si ella sentía por mí lo que yo ya sentía por ella desde hace bastante tiempo. No quise hacer nada porque temía que afecte nuestra relación más que nada laboralmente. Traté de seguir actuando normalmente pero esperando atento por si se llegaba a dar alguna oportunidad. Salíamos juntos, pero eran salidas de amigos. Yo pienso que en un determinado momento ella empezó a sospechar algo y esa fue la razón por la cual comenzó a cancelar cada cita que yo le proponía hasta horas antes de vernos. De repente, el único contacto que teníamos era en el trabajo. El verano del año pasado, el diario la mandó a Río de Janeiro a cubrir la conferencia de presidentes del Mercosur y ella aprovechó para quedarse todo el mes haciendo uso de su período de vacaciones. Fue en ese momento que me di cuenta realmente lo que sentía por ella. La extrañé de tal manera que no pude aguantarme y la fui a buscar. Puse la excusa de ir a visitar a mi primo que vivía en Salvador y ya que estaba me quedaba unos días en Río. Tenía que decirle lo que me pasaba. Y no me fue muy bien que digamos. El golpe que me pegué en Brasil fue durísimo. A los dos minutos de haberla saludado, me contó que se había puesto de novia unos días antes de viajar. Y lo que me terminó de destruir fue que el tipo estaba vacacionando con ella ahí mismo. Me derrumbé por completo y volví a Buenos Aires sin ganas de nada. Me encerré en casa por un par de días para pensar un poco. Llegué a la conclusión que no valía la pena hacerse tanta mala sangre. No había llegado a decirle lo que sentía por ella así que decidí hacerlo cuando regrese, y que pase lo que tenga que pasar. Y lo que pasó fue que, medio en joda medio en broma, se lo dije y a los pocos días dejó al otro tipo y comenzamos a salir.***&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3468269-76085518?l=unchabon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/76085518'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3468269/posts/default/76085518'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unchabon.blogspot.com/2002_04_28_archive.html#76085518' title=''/><author><name>un</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04252900126497530995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry></feed>
